Scar Tissue

Preciosa Criatura

Larry Sloman, autor ya con tablas en biografías sobre emblemas de la música, da forma junto al artista Anthony Kiedis a un libro que destaca por ser una deliciosa y minuciosa radiografía del cantante y fundador de los Red Hot Chili Peppers. El señor Kiedis pertenece a la mejor banda de rock nacida en los 80 hasta nuestros días, y un grupo tan grande no puede tener una menor alma de grupo. Este hombre sin igual nos cuenta con detalles en su autobiografía desde justo antes de ser concebido hasta alrededor del 2002. Su manera de desnudarse ante las páginas es de lo más abierta y honesta por lo que se puede apreciar en sus palabras. Retrata en sus 15 capítulos temas como las drogas, la música, las relaciones sentimentales y el sexo (en orden de abundancia) y dibuja un informe sobre lo que el ojo no vio. Se salta prácticamente todos los detalles que los fans ya conocen, para así darte un mayor carácter exclusivo a una joya que resulta universalmente interesante. Es psicología, es historia de una banda épica, es un relato sobre las más duras patadas de la drogadicción, es una panorámica de la sociedad estadounidense, y la posibilidad de ver como otros emblemas se pasean por sus historias (bandas como Nirvana, Rolling Stones, Oasis, Pearl Jam; artistas como Sinead O’connor; y estrellas de Hollywood como Silvestre Stalone, Jack Nicholson o Joaquin Phoenix).
Esta criatura, que formaría a los Peppers en el 84, ha vivido, y lo muestra así en sus muchas entradas y salidas de diferentes tipos de abismos, recordando al detalle (gracias a una buena documentación de sí mismo con ayuda de amigos, familiares y del propio Larry Slogan) sus vivencias en su amada Los Ángeles, así como sus diversas vueltas por el mundo. Los que admiran a los Red Hot no encontraran una biografía del grupo norteamericano, pero apreciaran en estas páginas el making off de la banda, con historias a las cuales el padre de Under The Bridge nos lleva de la mano, compartiendo sus sensaciones y sentimientos de la manera más cruda y directa.
De momento el libro aún no tiene traducción aunque se pueda encontrar en algunas librerías españolas, pero su inglés no es complejo, ya que como especialista en comunicar mediante las palabras, el señor Kiedis forma un clarísimo contexto y planta en el un lenguaje que alejado de ser lírico, se centra en “contar”, con una estructura que es el 99,8% de orden cronológico y cargado de explicaciones, las cuales muestran justo lo que necesitamos para no perder el hilo del artista durante su vida.
No pretende ser pretencioso o de redactar discursos morales, plantea temas, describe una historia real que el lector utiliza para su conveniencia a su gusto. En esta obra hay miedo, nervios, sensualidad, mucho amor por la música, valentía, arrepentimiento, sinceridad, y de vez en cuando nos hace sonreír con alguna anécdota o actitud que caracteriza a Kiedis así como al universo de los RHCP.
Es sorprendente que mientras leemos sus peripecias durante sus diferentes edades comprobamos que las cuenta como si tuviera 16 años cuando habla de su adolescencia, 23 cuando habla del apogeo de su banda, o 38 cuando habla de la familia por ejemplo. Viaja en el tiempo para abrirnos el álbum de fotos de su juventud y volver a la pubertad para así el lector entender mejor el comportamiento de este característico personaje. Hay que decir también que viene acompañado de fotos a todo color y divididas en 4 bloques dentro de sus paginas, lo que ayuda a poner rostro a las diferentes etapas de tal vasto ser humano.
Los que le odian, allá donde estén, verían a Kiedis en este libro como un tío simple, los que le aman verán hundido su mito, pero en profundidades que realmente muestran la igual humanidad e inquietudes que hace del señor “Swan”, como se ganaría el mote, una gran figura ante el mundo pero un pequeño individuo ante su propia vida, dechado de superación, lucha y lotes de amor.

La Guerra de Charlie Wilson (2007)

El título lo dice todo. La historia narra una guerra personal de un congresista americano (Charlie Wilson) que pretende marcar un hito en las maneras estadounidenses de cara a conflictos internacionales. Dejando claro al comienzo de la película que la misma esta basada en hechos reales, se desarrolla en el contexto de la guerra Soviética en Afganistán (Diciembre 1979 – Febrero1989). Es una película de fuerte carácter político, con constantes referencias a acontecimientos pasados que marcaron la reputación de Estados Unidos, envuelta con un humor sarcástico que provocarán la risa a más de un espectador que se crea un buen conocedor de la HISTORIA.
Tom Hanks, actor que venía patinando de una interpretación lineal tras su papel protagonista en la innecesaria El Código Da Vinci, aterriza en terreno político bordando su personaje que deja algo de lado las muecas de Hanks para pensemos más en su caracterización que en “es Tom Hanks haciendo de político”. En su campaña de guerra fría le siguePhilip Seymour Hoffman en su papel de Gust Avrakotos, encargado de armar la idea de Wilson durante todo el conflicto. Para completar el trío de guerrilla nos meten a una Julia Roberts que se limita a hacer su papel de dama plástica de Hollywood, con su actitud de “se que la cámara esta con el piloto rojo de grabar, piensa en el maldito dólar Julia” que apenas sorprende pero encaja en su papel de “segunda dama” que cumplimenta en el personaje de Joanne Herrring, multimillonaria tejana que apoya la causa del congresista.
La idea de este film no es hacer una “Borat” con actores de renombre, sino que deja más bien al humor en un segundo plano, y la crítica al gobierno de Estados Unidos a opción libre del espectador, que tendrá la impresión de americanismo en algunos momentos pero luego descubrirá un gran subjetivismo sobre el que esta constituida esta superproducción nominada a los Oscar. Los diferentes puntos de vista desde los que vemos a Charlie Wilson atando cabos para dar la mejor impresión de E.E.U.U. demuestra el curtido guión de la cinta. El sabor de superproducción no es molesto, sino que busca la medida exacta para parecer una película lo bastante dinámica para no aburrir con política y lo bastante expresiva para no parecer una película de acción. Esto no es cine bélico, ni la intención de Mike Nichols fue ésta, director cuyo anterior trabajo como cineasta fue el musical cómico Spamalot de los Monty Pythons. No os esperéis en absoluto otra Leones por Corderos, estamos hablando de una película que puede abrir un debate sobre la política internacional que podría durar más de un par de semanas pasado el estreno del film de Nichols. Es un cuento de guerra que cualquiera puede entender pero no sacar las mismas conclusiones que nuestro vecino de butaca.