Coldplay, Estadi Olímpic de Barcelona 04.09.09

Una despedida agridulce

Coldplay se despide de España en un concierto marcado por los fallos de sonido, pero en el que el ‘Viva la vida’ acabo siendo el protagonista. 65.000 personas ante la mejor puesta de escena hasta la fecha en todas sus giras. Chris Martin fue puro espectáculo como siempre, salvando a la noche de un grave desastre.

No para de comentarse por la red los fallos de sonido que afectaron al concierto sobre todo al principio. Fue horribe, eran parones absolutos de sonido de unos 5 segundos, suficientes para romper el éxtasis de las decenas de miles de personas allí presentes. Pero no todo terminó ahí, porque por lo que tengo entendido, el ala izquierda del escenario fue la más afectada porque se fastidió uno de los set de altavoces. Yo tuve suerte, esta vez me puse en el lado del suficiente guitarrista Jhonny Buckland (que cumple años este viernes 11).

Mientras Coldplay se decidía a salir, en los altavoces sonaban canciones de U2 o Jay Z, y es que Chris Martin no es Chris Martin sino queda bien con sus colegas del gremio musical. El setlist era prácticamente calcado al último concierto de Madrid que ya comenté por aquí. Las principales sorpresas fueron Glass of Water y una versión de la Billie Jean como homenaje al difunto rey del pop. La primera por ser perfecta para tocarla en un estadio y por su puesta en escena (una pantalla digital inmensa en forma de medialuna que ocupaba todo el fondo del escenario mostraba un viaje virtual por el espacio sideral). La segunda por el bello tributo y sobre todo porque es una versión original y divertida, que tocaron durante la parte acústica del concierto, en la que los 4 miembros de la banda se apreta en un metro cuadrado mientras sus pies están rodeados del público de la pista.

El subidón llegó, una vez más, pasada la primera mitad del concierto, cuando no paraban de caer temas como Fix You o Viva la Vida que conducían una vez más a una despedida melancólica pero sublime con Death and All His Friends. Su último álbum Viva la Vida or Death and All His Friends no solo ha convertido a la banda en la mejor del 2008 sino que la ha renovado por completo. Las canciones que colplan este LP son el alma absoluta de su última gira, y muestra de ello es que canciones como Yellow (que la tocaron bastante acelerada) y The Scientist (algo falta de sentimiento, desapercibida) quedasen en un tercer plano cuando han llegado a ser las maestras de ceremonia.

Chris Martin volvió a ser el gran showman. Bailo como loco, cantó fenomenal, y se tumbaba en el suelo mientras el público ensordecedor coreaba loes ‘Oohhh, oohh, oooh’ de Viva la vida que todos esperaban con una mezcla de ansiedad, tensión y pasión. Uno de los puntos de la noche es cuando organizó a todo el estadio para hacer olas con los móviles, algo visualmente impresionante.

Al llegar a los segundos y últimos bises, Martin se disculpó por los problemas de sonido que habían querido ser los protagonistas de la noche, y aprovechó para recordar que a la salida lanzarán su último CD gratuito Lef Right Left Right, que recoge 9 canciones en directo compiladas durante su gira de Viva la vida.

We won’t see you in a while…goodbye”. Así sera. Coldplay se esfuma, seguramente durante varios años. Quizás caiga algún DVD en directo mientras tanto, rumores sobre la grabación de un nuevo album…pero nada oficial hasta que pasado un tiempo volvamos a oir algo de una banda que ha conseguido con corazón conectar a la gente mediante su música como nadie, superar a U2 sin quererlo, y lograr que mucha gente que ni se interesaba por la música se vea sorprendida por este gran poder sonoro y olímpico.

Sala 2.5 Las acusticas de este tipo de estadios no suelen ser su fuerte…y si a eso le sumas los problemas de sonido queda en muy mal lugar. El lugar era impresionante y dentro de lo masiva que fue la asistencia, las salidas no tenían un muy complicado acceso, aunque para llegar del estadio a Barcelona fue como una autentica procesión de Semana Santa. Se agracedía que fuera a techo abierto.

Público 4 Una vez más, el público de Coldplay se limitó a disfrutar de la música del grupo al que venían a ver. Hubo pitos por los fallos de sonido y por las versiones techno que Coldplay hizo de canciones como Talk.

Teloneros 3 Flaming lips y Sunday Drivers fueron los encargados de abrir la noche. Espectacular y divertida la puesta en escena de Flaming Lips pero musicalmente bochornoso y aburrido, mucho mejores en ese sentido los españoles Sunday Drivers, aunque no dejan de ser un popurri (bien tocado) de las bandas encanta-nenas de los finales de los 60.


Setlist

Life in Technicolor

Clocks

In my Place

Yellow

Glass of water

Cemeteries of London

42

Fix You

Strawberry swing

God put a smile upon your face+talk [techno version]

The hardest part+postcards of a paiting (Piano version)

Viva la vida

Green eyes+Death Will Never Conquer+Billie Jean (acoustic version)

——

Viva la vida remix

Politik + Gnossienne No. 1

Lovers in Japan

Death and all his friends



——


The Scientist

Life in technicolor II

Coldplay, Palacio de los Deportes de Madrid 07.09.08

“Maravilloso”

Es esta palabra, pronunciada por Chris Martin el domingo en el Palacio de los Deportes, la que define una noche gloriosa para los muy señores míos de Coldplay.

Con ese adjetivo el líder de la banda se refería a la actitud del público presente en el concierto madrileño, ya que según su juicio, tras los últimos cientos de conciertos realizados alrededor del mundo, los que aquella noche disfrutaron y siguieron el concierto con toda su alma están, “en la cima del ranking de las mejores audiencias, el número uno”. Pero bueno empecemos por el principio como en toda gran historia.

Tras la llegada de Albert Hammond JR (guitarrista de los Strokes y telonero de Coldplay en su gira europea) la pista fue alcanzando su lleno, algo predecible cuando las entradas se agotaron en poco más de tres días. El californiano dejó claro que a partir de ese momento los allí presentes solo oirían buena música. Tres guitarras, más un bajo y una batería aporta mucha potencia al asunto, y más cuando Hammond traía con él una banda que le igualaba en tablas. Casi sin parar, el estadounidense convino canción tras canción, todas ellas con una gran energía positiva y un sonido envidiable. Con ello y su simpatía, hizo las veces de un delicioso entrante para luego pasar al plato fuerte.

Con casi perfecta puntualidad, aparecieron tras un telón negro transparente entonando el tema introductoria de su último álbum Viva la Vida or Death and All His Friends: Life in Technicolor. El telón tiró para arriba para poder ver el Delacroix, que hace de portada en el disco, en dimensiones impresionantes como fondo de escenario y Coldplay tiró de primer single de su último trabajo con la canción de alma de blues Violet Hill. A partir de este momento el concierto tomo un ritmo ascendente en calidad, entrega, diversión, belleza y grandes hits.

Se abrió paso Clocks para deleitar al 100% de aforo en el Palacio de los Deportes, lleno hasta la bandera. Las luces láser que no pueden faltar ya junto con este tema iban absorbiendo cada vez más a la audiencia hacia el placer musical que en el escenario se ofrecía. Otro gran single de su segundo LP, In My Place, mantuvo el ritmo de un inicio de concierto frenético y lleno de éxtasis. Speed Of Sound quedó de lujo, y tras este tema ideal en vivo Coldplay se apresuró en volver a su último disco con Cemeteries Of London. El público estaba absolutamente conectado con Coldplay mediante Chris Martin, que se volvía loco cuando sentía que la mayoría le seguían en su “singing laaaaa laralaaaaala leeeeee” gritando “seguidme joder” con una gran sonrisa y un simpático español. No tardaron apenas en ponerse los guitarras en fila (Martin, Buckland y Berryman con su bajo) frente al escenario para enchufar la genial semi instrumental Chinese Sep Chant que se esconde en su último disco. Acogedora fue 42, que terminó estallando con toda la banda, un tema que valdría como cierre si esto no hubiera hecho más que empezar.

Fix You es una rampa de emociones de la que no puedes escapar te chifle Coldplay o no. Aunque esta vez no utilizaron el recurso de la bombilla que Chris Martin solía bambolear en la catarsis de esta gran canción, esta joya escaló cada peldaño del Palacio de los Deportes para poner a todos en pié. Strawberry Swing, volviendo al Viva la Vida, sonó delicada y pulcra, otra inyección de la música positiva que Coldplay sabe crear.

Coldplay llegó a una nueva fase del concierto donde decidieron experimentar. Todos ellos se fueron a una de las pasarelas que salían de los laterales del escenario y se introducían en la gran masa de los asistentes para interpretar una versión tecno (si, tecno) de God Put A Smile Upon Your Face y Talk, matando así dos pájaros de un tiro. Aunque con poco más de una batería electrónica estos temas no suenen ni la mitad de contundentes, aprecio que los grupos de vez en cuando hagan este tipo de cosas que hagan una gira única, un atrevimiento que deja una marca en su actuación y que normalmente nadie olvida. Pero como para gustos están los colores, actos seguido le plantaron el piano a Chris Martin en esa misma estrecha plataforma para interpretar el solito The Hardest Part, que sonó con tintes más románticos y profundos de la que esta suele disfrutar. Tras enlazar este tema a una pieza a piano que se sacó Martin de la manga, no le dio tiempo a girarse para volver al escenario cuando se abrió la gran esperada de la noche: Viva la Vida. Los fans y no tan fans no pararon de corear ese “oooooOOOHH oooh ooooh ooooh” incluso habiendo finalizado la canción. Fue un momento absoluto de simbiosis entre público, Coldplay, violines (pregrabados, eso sí), campanas y percusión. Es este último elemento el que se hizo protagonista en el tema que seguía, Lost!, donde Guy Berryman acompañó a Will Champion para conseguir esa base de drums que levantaron las palmas y cuerpos en el estadio.

Y de repente se desvanecen. Coldplay desapareció. La gente esperaba que se tomasen un breve descanso y volverían a ese escenario pero no lo hicieron. Al instante de su desaparición unos gritos y vítores desde el fondo del pabellón, los focos siguen la jugada, son ellos. Coldplay, en cuestión de segundos, se colocó al fondo a la derecha (visto desde el escenario) en medio de las gradas armados de guitarras acústicas, armónica y otros elementos para hacer una versión Unplugged de The Scientist. Absolutamente emocionante. Chris Martin, como gran bromista y show man que es, cantaba junto su armonica “no hablo español,  no hablo español” en tono de blues que arrancó las sonrisas en el pabellón. Esta sensación positiva y de buen rollo en el aire fue acompañada por Death Will Never Conquer, interpretada por el propio batería Will Champion, gran amante del folk como se pudo apreciar en los tonos de la canción.

Volvieron a desaparecer. El ánimo que arropaba a los afortunados que lograron una de las entradas más cotizadas este año en la capital española había alcanzado la cima de “esto no puede ir mejor”. Mientras los asistentes esperaban el retorno de sus (aunque fuera por aquella noche) ídolos, éstos no paraban de cantar, vitorear y expresar de la manera más clara el concepto VIVA LA VIDA que los Coldplay lograron transmitir en la noche. Viva la vida, en una versión de remix electrónico, sonaba de fondo durante la espera, hasta que no tardaron en aparecer y hacer detonar Politik y así mantener la pasión que brotaba de la superficie. Y entonces pasó lo inevitable: que las flores que fue cogiendo color durante todo el concierto finalmente se abrieron con Lovers In Japan. La puesta en escena que acompañaba a este precioso homenaje al amor: imágenes de películas en blanco y negro daban el perfecto contraste para las miles de mariposas de colores que cayeron de lo más alto del pabellón. Esta lluvia de colores, con uno de los temas de mayor carisma creados últimamente por Coldplay, resumían en 3 minutos lo que significó esa noche para muchos: Viva la vida.

 

No hay vida sin muerte, por lo que Martin, una vez más esforzándose para introducir en español el próximo tema a tocar, hace irrumpir en escena a uno de los temas más tiernos y agradables del último disco, Death and All His Friends. Este es un dulce adiós que subraya la gran gesta de Coldplay en la noche de convertir la música en felicidad, asombro y entusiasmo. Fue en este tema donde se vio, como durante todo el concierto, la unión de la banda, ya que el final de esta joya pone a los cuatro ingleses a cantar, aportando una gran positividad en el escenario. Y hablando de buen rollo, nada mejor que terminar la hazaña que una Yellow como cierre final, un broche resplandeciente que congeló en un instante todas las sonrisas y buenas vibraciones recogidas en el Palacio.

Un concierto se mide por sus canciones, puesta en escena, el lugar, relación público-artista, creatividad, sorpresas, momentos inolvidables y sensaciones atípicas. Coldplay sacó nota en todas las asignaturas en un 7 de septiembre muy difícil de olvidar cuando estos chicos han realizado posiblemente el mejor concierto en nuestro país, y uno de los mejores en lo que respecta al juicio de Million Miles of Music.

Viva la Vida, Coldplay y todos sus admiradores.

 

Sala 4.5 (La acústica del Palacio de los Deportes es muy buena, el pabellón estaba bastante acondicionado a pesar de la gran cantidad de personas que se dieron cita)

Público 4.5 (Entregados, ilusionados, respetuosos en su mayor medida, con ganas de pasárselo bien sin aguar la fiesta a los demás… hasta la fecha no he encontrado mejor audiencia que la de Coldplay)

Teloneros 3.5 (Albert Hammond JR ha sido una buena elección. Una música de gran calidad y mucho ánimo, aunque a la voz, como muchos guitarristas que pasan a cantantes, no es nada del otro mundo)

 

Setlist

Life In Technicolor

Violet Hill

Clocks

In My Place

Speed Of Sound

Cemeteries Of London

Chinese Sleep Chant

42

Fix You

Strawberry Swing

God Put Smile Upon Your Face + Talk (TECHNO)

Hardest Part (Chris Martin & piano)+Pieza piano

Viva la vida

Lost!

The Scientist (acustico)

Death Will Never Conquer 

—————————-

Politik

Lovers In Japan

Death and All His Friends

—————————–

Yellow

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Fotografía & Video: Mezken

Viva la Vida or Death and All His Friends [Coldplay]

Esperanza entre la oscuridad

Coldplay lo logra una vez más. El miedo de Chris Martin de no poder ofrecer algo nuevo y gigante ha dado sus frutos a pesar del listón tan alto que tenían. Este cuarto álbum demuestra que Coldplay será comercial si las masas así lo quieren, porque ellos parecen solo querer clavar una obra maestra que nunca caduque en el tiempo. Un Coldplay sepia que tira de las ganas de vivir en tiempos de cólera.

Resulta frustrante ver algunas entrevistas y declaraciones por parte del cantante y líder de la banda el señor Martin cuando habla de no poder superarse o hacer algo que merezca la pena con su siguiente album, mientras agoniza y se echa las manos a la cabeza pensando que crear y como crearlo. El resto de la banda parece ser más optimista, o al menos el peso que balanza al grupo para que todo llegue a un mismo punto y logren sacar al mercado, al menos, eso que querían decir con el corazón.

Después de un sublime X&Y, parecía un suicidio meterse en el estudio y centrarse en hacer un LP mejor. Pero la experiencia hace que Coldplay finalmente se olvide de lo que le rodea y se acuerde más de Coldplay. Con Viva la Vida ofrecen algo fresco, atrevido, e incluso experimental, pero no sin ello quitar ese puntito que hace de Coldplay una de los mejores grupos del momento, ¿de que categoría? Ahí esta la gracia, Coldplay son ellos mismos, a pesar de tener su inspiración e influencias como toda banda.

La historia (dado que este disco es historico) empieza con una Life In Technicolor. Un enorme atrevimiento dado que se trata de un tema instrumental e introductorio, y que recuerda a los instrumentales de la banda danesa Mew en sus últimos trabajos. Y es que que Coldplay se atreba con algo así, siendo una banda tan mediatica y bajo una gran presión del mundo musical, nos da una carta de presentación a un Coldplay que toca música con los ojos cerrados y el corazón en la mano, centrándose en ellos mismos más que nunca. Cementerios Of London sigue esta linea, con un Martin que entra con su voz acaramelada, sin grandes pretensiones, adentrandonos en una lírica oscura que abunda a lo largo del disco. A ritmo de palmada la canción va cogiendo un color, pero un color de tres tonos: blanco, negro y gris. Es un cantar bajo la lluvia, una banda británica que disfruta con lo que hace y perfila cada verso de una manera deliciosa y dulce.

Lost! se enchufa con un ritmo percutido que bien podría ser una base para una canción hip hop de culto, pero en el momento que entra la voz entendemos que la vía es diferente, y así estos cuatro chicos vuelven a sorprender una y otra vez con sus cambios de orientación, giros y volteretas en cámara lenta. Jonny Buckland (guitarrra) se marca sus riffs de guitarra de melodías simples, delay, que empieza a ser definitorio en la banda desde especialmente el anterior album. Esta faceta de Buckland ha llevado a comparativas entre la guitarra de U2 y Coldplay, catalogados ambos de “stadium rock”, aunque estas comparaciones no son más que un juicio muy cómodo y típico basado en las amistades entre ambas bandas, algunos efectos de guitarra, y la cantidad de masas que estos grupos atraen allá donde van. 42 es una fuerte referencia en este Viva la Vida or Death and All His Friends (recurso del doble título de album que recuerda a la etapa de Hail to The Thief de Radiohead). La estructura de esta canción la hace sobradamente válida para ofrecerla en vivo: Intro de Martin a piano y lírica oscura que sucesivamente va adquiriendo potencia con la batería de Will Champion y la termina de agarrar con la supremacía de Buckland en la guitarra, el cuerpo sólido del bajo de Guy Berryman y finalmente la voz de boca abierta de Martin y sus dedos aporreando el piano de manera rítmica.

Con Lovers In Japan la banda de rock se expande en homenajear el amor y sus sensaciones. Un homenaje a la esperanza y al amor como cura que se fusiona con uno de los temas bonus del album: Reign Of Love, una verdadera nana para el corazón. Yes es otra de las gratas sorpresas que ofrece este Viva la Vida. Chris Martin canta con una voz grave pocas veces oída anteriormente, la cual coge una vía musical de lo más atractiva con una acústica rasgada y de acordes que cambian en espiral, un bajo y eléctrica tejano y para animar más el coctail un grupo de violines arabes que aportan al tema una gran carisma. Es, en base, la God Put A Smile Upon Your Face de el cuarto álbum. Este tema también trae regalo en forma de canción extra: Chinese Sleep Chant. Esta es sin duda una de las más atrevidas y más me-da-igual-lo-que-diga-la-discografica, dado que la voz aguda de Martin, las guitarras eléctricas chillonas y con eco, y el ritmo monótono de la canción no la llevarían ni al número 39 de los 40 principales. Un aplauso por esta liberación que pocas veces se ve ya en un álbum (termina abandonada como cara b de un tercer o cuarto single).

Tras la canción que nomina al álbum, la cual se sustenta en orquesta de cuerda y la voz de Martin y que seguramente sea single por su capacidad de ir ganando por cada vez que suena; llega el que ha sido primer single, Violet Hill. Es la aportación de blues que Coldplay planta en el álbum, una pieza de estribillo pegadizo, verso fresco, confortable y divertido, y un final de una ternura que hace estremecer. Antes de llegar al final, nos rescatan de nuestra oscuridad con Strawberry Swing. Su titulo lo dice todo, es como los mejores años de la infancia, la belleza de la inocencia y el amor por las cosas pequeñas. Lastima que quizás con el paso del tiempo termine por perder fuerza y se quede en una canción nostalgia que gusta veces si y veces no.

Llega la traca final con Death And All His Friends. Completita como ninguna tiene de todo: El principio es un abrazo de madre como solo Coldplay lo sabe describir, que poco a poco coge impulso y fuerza para subir una cuesta en el intermedio, y terminar por dar el salto al final de la canción con una catarsis con la banda al completo brillando como nunca. Maravillosa, una firma a este Viva la Vida que no se puede olvidar. Pasada la delicia, vuelven con la misma melodía electrónica y preciosista de Life In Technicolor pero esta vez culminando con la voz de Martin repitiendo con una terrible fuerza lírica y que encaja perfectamente con la belleza musical que le rodea: “In the end we lie awake, and we dream of making our scape”.

Conciertos de Coldplay en España

Con motivo de la edición de su tercer álbum, Viva la Vida, el próximo 17 de Junio en nuestro país, Coldplay actuará el sábado 6 de septiembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona, y el domingo 7 de septiembre en el palacio de deportes de Madrid. Las entradas se pondrán a la venta los días 4 y 11 de junio respectivamente.

La venta se realizará en : serviticket, halcon viajes, ticktackticket y el corte inglés.

Coldplay: Nueva web, nueva era

La página web oficial de Coldplay ya adquiere el ‘look’ de su próximo álbum y era. Dentro de la página podemos solicitar gratuitamente la descarga de su nueva canción que dará lugar al primer single (Violet Hill). También podemos ver que Coldplay va a realizar conciertos gratuitos en Londres y Nueva York, por lo que no se descarta que puedan utilizar alguna ciudad española para promocionar su nuevo disco mediante un ‘concierto privado’ para periodistas y afortunados como ya sucedió durante la presentación de su anterior album, X&Y. Por último pero no menos excitante es la portada oficial del album ‘Viva la Vida or Death and all his Friends’ donde, aparte del título inspirado en Frida Kahlo, se realza el protagonismo de otro pintor, Delacroix.