Funny Games U.S. [2007]

Crueldad tolerable

Una obra de exquisita interpretación donde 5 actores provenientes de diferentes generaciones (Naomi Watts, Tim Roth, Michael Pitt, Brady Corbet y el joven Devon Gearhart) bordan un ‘remake’ del film de terror y suspense austriaca Funny Games 13 años después.

Sociedad, familia, estudios, situación económica… si alguien esta bien posicionado en todas estas categorías, difícilmente será sospechoso de asesinato. Funny Games quiere reírse de manera cruel sobre esta idea que se afinca en la mayoría de las personas que juzgan a un extraño por primera vez.

Una casita junto al campo rodeada de lagos y naturaleza. Un lugar tranquilo donde desconectar de todo y relajarse. Dos chicos extremadamente educados que se presentan en la casa de la familia Farber terminan complicando la situación de manera tan insospechada como cruel. Paul (Michael Pitt) y Peter (Brady Corbet) se divierten jugando, humillando y torturando a la familia, como apenas tiempo para la censura a lo largo de la cinta. Es una familia feliz y ‘normal’ contra un par de chicos perversos depravados y locos, pero, ¿quienes son los malos realmente? Parece fácil la respuesta pero la moralidad desaparece en el transcurso de la historia, y esos tres miembros de la familia que tanto sufre bien podrían ser las personas que más odiamos y entonces aplaudiríamos aquellos actos a sangre fría que la pareja de niños bien les hacen pasar.

El film es de pasos lentos, de tal manera que la tortura sabe más agónica y donde los actores aguantan su sentimiento de perdida constante durante la historia. Esta es la típica película que serviría de excusa a la hora de explicar las razones de porque un chico de 19 años mató a su familia. Sería un comodín fácil para aquellos que se hartan de investigar las razones por las que esa persona cometió ese asesinato sin una clara razón. En los tiempos en los que la violencia es cada vez más aceptada en el cine, la justificación parece ser perfecta. Yo os invito a que miréis más allá, que no os sintáis depravados si os reís con una escena ya que no debemos nunca olvidar que esto es ficción, ya que meterse en la película no siempre implica pasar esa barrera de realidad/ficción. A aquel que le encante esta película que no piense que se va a convertir en un asesino cruel y sin razón aparente, y a aquel que le invite a salir de la sala antes de finalizar el encuentro cinematográfico, que se mire eso, porque a estas alturas del siglo XXI es absurdo escandalizarse por un film que tiene más de mensaje que de depravado, para eso ya tenemos la realidad ahí fuera, siempre mucho más cruel y sin ningún tipo de justificación aparente.

Antes Que el Diablo Sepa que has Muerto (2007)

Un lío muy gordo

Tensión, agonía, confusión y pánico son los ingredientes que hacen de la última película de Sydney Lumet (El Veredicto) una buena de suspense, pero no llega a la cota de peliculón.

Philip Seymour Hoffman y Ethan Hawke hacen las veces de dos hermanos que se meten en un buen lío al planear un robo con el negocio familiar de joyería de sus padres. La interpretación de estos actores es sublime, el primero haciendo las veces del hermano mayor Andy Hanson cínico y el segundo de un asustadizo e inestable Hank Hanson. Marisa Tomey cumple con su papel de mujer florero (Gina Hanson) de manera correcta y Albert Finney hace lo propio como padre de las catastróficas criaturas.

El esqueleto de la película se forma mediante saltos en el tiempo, clasificado por personajes, de manera que vemos el día del atraco (tanto lo que paso antes y pasaría después) desde varias perspectivas. Gradualmente todo se va complicando más y las cantidades de gritos, sudor, sangre, ojeras se van sumando por minutos a lo largo de la película. A pesar de ser un guión de libro, al film le falta un carácter épico para convertirse en una de las películas del año, ya que, aunque cumple en su género de thriller-suspense, no va más allá, así como que la manera en la que se desarrollan los hechos no sorprende al aficionado del género, al que se le hará como mucho entretenida. Sino fuera por la sobresaliente actuación de los dos hermanos protagonistas, faltaba con poner un George Clooney para hacer que esta película bajase al nivel de mediocre.

Ofrece buen cine pero va perdiendo su jugo a lo largo del tiempo, por lo tanto ir a verla antes de que el diablo sepa que esta película no merezca el paraíso cinéfilo.