CHRIS CORNELL – Higher Truth [Reseña]

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Fuego de leña
El líder de Soundgarden continúa la estela de Songbook y lanza un disco en el que Chris Cornell se hace íntimo de la acústica con una pila de temas acogedores que suenan a caballo entre Euphoria Morning y Carry On.
★★★☆☆ 
A los que se horrorizaron con Scream y los coqueteos de Chris Cornell con el mundo del pop electrónico producido por Timbaland les alegrará saber que esta leyenda del grunge ha vuelto a una propuesta más madura y sosegada que su anterior LP de estudio. Después de volver a girar alrededor del mundo con Soundgarden y lanzar un disco con ellos, este músico de 51 años nacido en Seattle grabó un CD titulado Songbook en el que recopilaba los mejores momentos de su última gira en solitario con una guitarra acústica como única arma.
Ahora este señor de voz desgarrada y sensibilidad desgarradora ha vuelto con Higher Truth. La buena noticia es que suena parecido a Euphoria Morning y la mala es que también guarda algo de la estela carcamal de Carry On. Arranca con una todopoderosa ‘Nearly Forgot My Broken Heart‘ para continuar con ‘Dead Wishes‘, una canción cuya introducción te hará desear que todo el disco suene siguiendo esos arpegios. Con su cuarto disco de estudio en solitario, Chris Cornell saca las mantas para el invierno con canciones como ‘Before We Disappear‘, ‘Let Your Eyes Wander‘, ‘Circling‘, ‘Through The Window‘ y ‘Josephine, por lo que, tras varias escuchas, el oyente se irá sintiendo cada vez más arropado según avanza el minutaje. 
Con ‘Higher Truth‘, Chris Cornell se pone épico en un viaje a una montaña nevada tras el cual enciende una hoguera que empieza calentando con un piano que abre una balada rock de las que deberían haber predominado en Carry On. Scream gana a este disco en que arriesgaba más y en muchas ocasiones salía ganando, pero bien es cierto que es un lujo escuchar una voz tan carismática y reconocible del rock con la única compañía de instrumentos que son regalos de la naturaleza. Solamente en algunos temas como ‘Murderer of Blue Skies‘ y ‘Our Time In The Universe‘, Cornell hace más uso de su banda para llegar al clímax que los fans de Soundgarden buscan escuchar en él.
Tracklist_
01. Nearly Forgot My Broken Heart
02. Dead Wishes
03. Worried Moon
04. Before We Disapppear
05. Through the Window
06. Josephine
07. Murderer of Blue Skies
08. Higher Truth
09. Let Your Eyes Wander
10. Only These Words
11. Circling
12. Our Time in the Universe

¿Vuelve Soundgarden?

Desde 1997, la banda de grunge capitaneada por Chris Cornell no se han visto las caras para algo más que algún cameo en alguno de los conciertos de Cornell. Ahora la voz del grupo anuncia el final de una ruptura que ha durado 12 años.

Hasta ahora solamente hay especulaciones, pero yo apuesto por una recopilación de temas inéditos y una pequeña gira. Si no, ¿por qué estaría Cornell dejándose el pelo largo?

Os dejo con un vídeo que huele a princípios de los 90:

Scream [Chris Cornell]

Valiente hijo del grunge



El ex cantante de Soundgarden, Temple of the Dog y Audioslave, se atreve en su tercer disco en solitario a dar un giro violento dirigido al pop, soul y electrónica. Una voz que se pasó el mayor tiempo de su carrera posada en el grunge y hard rock se apasiona cada vez más de las voces negras. Y encima no se le da mal.



Todo en principio parece una broma. El truco está en saber coger el chiste y todo se vuelve adictivo como una droga dura. Para darle una escucha a Scream es bueno ir con esa mentalidad, sobre todo porque la primera fase del álbum es quizás la más radical. Tras una introducción típica de los discos de hip-hop (con una voz robótica que presenta a Chris Cornell) llega Part Of Me, una mezcla entre soul y tecktonik. “That bitch ain’t part of me”…¿Qué hace un padre casado cantando estas cosas cuando ya nos tenía acostumbrado a canciones de amor y paz?. No se asusten aún. Con un soberbio, guitarrero y bordado link entre esta canción y la siguiente, Time, la voz de Cornell pasa por un ritmo reaggetonero, vacilón y gracioso. Sweet Revenge hace que te venga a la cabeza la imagen del video típico de MTV con chicas moviendo el culo a velocidad vertiginosa rodeadas de coches caros. Get Up, más techno-beat-voice.



Entonces cuando llegamos a Ground Zero la cosa se hace más digestiva. Una canción original que podría sonar perfectamente con un grupo de guitarras y batería pero Cornell la transforma junto a Timbaland (productor experto en dar vueltas de tortilla) en un tema donde la voz del americano adquiere un sentido que ahora es más fácil de entender y asimilar. De manera sideral, y siguiendo con las ‘intros’ y ‘outros’ que unen todas las canciones del disco para convertir a Scream en una unidad, Never Far Away regala una canción agradable y perfecta para la nueva voz de Cornell pese a sonidos electrónicos nunca vistos en una canción de este músico. Aún así no deja de ser comercial, igual que Take Me Alive, de sonidos y patrones asiáticos, algo muy típico en las canciones pop de cualquier ‘cantantuflo’ al que le hayan dado licencia para grabar un disco. Una canción que supone poco más que la barrera que separa la mitad del disco.



Long Gone es bonita. Es una canción de una noche playera junto a la hoguera. Un suave balada reaggea-pop que enamora con la voz del señor Cornell. Pero estas canciones cansan rápido. Aún así seguimos con otra balada, Scream, que parece sacada de un disco de Justin Timberlake pero salvada una vez más por la voz del (aún) roquero. El video de este tema lo hemos visto mil veces con artistas de pop y soul, cómodamente predecible. Enemy es otra de esas canciones que en su base es tan buena que aunque no esté rodeada de electrónica verás que su melodía, estructura y la voz se revuelve perfectamente con este tipo de producción. Una de las mejores.



Other Side Of The Town tiene su genialidad en el ritmo, la batería, en lo asquerosamente adictiva que es. Y eso que, una vez más, ya hemos oído este sonido antes en la mayoría de los videos de la MTV. Para cuado llego a Climbing Up The Walls ya he decidido dar una segunda oportunidad al disco, una vez más por su ritmo, la belleza que aporta la voz de Cornell y el que sea una de las que menos alejadas están de a lo que estamos acostumbrados de este artista.



Aunque el broche final, Watch Out, me hizo pensarme esa segunda oportunidad, se la di. Si has llegado a este tema y piensas en darle otra escucha, dásela, porque puede que descubras un buen disco entre tanta broma electrónica, rapera y de Chris Cornell como Michael Jackson a la inversa.



Y aquí estoy, con Chris Cornell, hablando de un disco muy arriesgado pero necesario, ya que desde hace tiempo él quería explorar este tipo de música. Era vital un cambio para este hombre, porque repetir la formula de ‘leyenda del rock retirada’, etiqueta que se auto imponía en su anterior disco, Carry On, sería un error. Otro disco de 15 canciones, en su mayoría baladas de roquero adulto, habría llevado a Cornell a la desesperación y los que le escuchamos al aburrimiento. Scream llama la atención, por su cambio agresivo, por su ritmo, o por que lo canta una de las voces más carismáticas del rock. Así que tranquilos, que Chris Cornell no abandona el rock, ya que sigue tocando temas de sus anteriores bandas y canciones, y visitando festivales de rock.



Tras infiltrarse en el mundo del techno-soul y hacerlo mejor que la mayoría, ¿cuál será su siguiente paso?



Chris Cornell – Part of Me