COLDPLAY- Mylo Xyloto [CRÍTICA]

La épica del amor
De la brocha al graffiti, con colores vivos y apagados, Coldplay pinta una historia de amor sobre una pareja que lucha ante las adversidades de una sociedad totalitaria. Otro gran trabajo de una banda ya eterna en el histórico musical. 
Viva la Vida or Death and All His Friends marcó el nuevo camino a seguir de Coldplay tras su primera trilogía, pero Mylo Xyloto demuestra que la banda de Chris Martin sigue inspirada para seguir pintando los colores más vivos y frescos.
Todo comienza en una carrera por el arco iris donde la energética ‘Hurts Like Heaven’ da el pistoletazo de salida a las canciones más radiofónicas del disco: ‘Paradise’y ‘Charlie Brown’, pasando por la balada más cómoda del disco, ‘Up Against the World’.
Esa primera fase, de espectaculares arreglos y buenas melodías, no deja de ser ese mínimo que le pedimos todos a una banda tan consagrada como Coldplay. Pero lo bueno llega con una de las figuras más representativas del nuevo sonido: ‘Every Teardrop is a Waterfall’, una explosiva festividad que termina con Martin gritando “yeah!” a pleno pulmón.
La canción protesta sigue presente en el libro de letras de Coldplay con ‘Major Minus’, una crítica hacia los políticos y los oligarcas de los medios de comunicación. Pero el nuevo Coldplay pasa por colaborar con gente como Jay Z, Kylie Minogue y ahora Rihanna. Casualmente ‘Princess of China’ es un pepinazo, por lo que ‘la princesa Rinna’ no se puede quejar de como le queda el vestido que le prepara la banda. El rubio líder de Coldplay mete esa estupenda voz grave en un tema electrónico, nocturno y con muy buen acabado pero sin pretensión de hacerse bailable.
Up in Flames’, el último tema que grabó Coldplay para su nuevo disco, es la más triste, delicada, íntima y nostálgica de todo el disco. Una marea de sentimientos en la que Martin naufraga con la única ayuda de su piano y un latido cardíaco, donde entran arreglos de cuerdas para rescatar a quien ha perdido lo más importante de su vida. Sobrecogedora como pocas.
El cuarteto se enjuaga las lágrimas con ‘Don’t Let it Break Your Heart’ para despedirse en lo más alto de ‘Up With the Birds’, un tema que comienza a lo Randy Newman  y termina catapultándose hasta donde llegan los pájaros. Una vez más ese tono grave de Martin aparece y estremece el micrófono.
Un disco conceptual como ellos querían. Con una melodía principal, Mylo Xyloto, que se repiten en temas como ‘U.F.O.’, ‘A Hopeful Transmission’ y ‘Up with the Birds’. Una vez más se despide con nostalgia, con ese miedo que siempre aterra al líder de la banda de que éste pueda ser su último disco porque no se ve capaz de superarlo.
Son ya cinco discos. Empezaron en sepia, siguieron madurando en blanco y negro, llegaron hasta el Technicolor y han terminado pintando con pintura a presión. Si lo dejan ahora, nos podemos creer que es parte del plan, porque Coldplay ya no necesita demostrar nada más. Ni en el escenario, ni en el estudio. Ya son eternos.
 Tracklist

  1. Mylo Xyloto
  2. Hurts Like Heaven
  3. Paradise
  4. Charlie Brown
  5. Us Against The World
  6. M.M.I.X.
  7. Every Teardrop Is A Waterfall
  8. Major Minus
  9. U.F.O.
  10. Princess of China
  11. Up In Flames
  12. A Hopeful Transmission
  13. Don’t Let It Break Your Heart
  14. Up With The Birds

JAMIE CULLUM, Castillo Sohail de Fuengirola, 04.08.11 [CRÓNICA]

El príncipe y su castillo
Jamie Cullum deleitó, divirtió y conmovió entre las murallas de un castillo que por una noche hizo suyo con su jazz-pop y su arte de versionar.

La larga cola del público empezaba a subir a las 20:45 serpenteando por la colina hacia el alto donde se encuentra el bonito Castillo Sohail. Allí les esperaba su príncipe Jamie Cullum, joven monarca del jazz que salió al escenario con todas sus fuerzas para el deleite de sus seguidores.

I’m All Over it’, ‘Get Your Way’ y la fantástica versión de Sinatra ‘I Get a Kick Out of You’ abrieron el pastel de la noche. También cayeron otros clásicos como los Beattles con ‘Come Together’ e himnos del indie como el ‘High and Dry’ de Radiohead, pero también pop contemporáneo como el de Justin Timberlake, con ‘Cry me a River’, y ‘Don’t Stop the Music’ de Rihanna.

Especializado en versiones pero no encasillado, Cullum también sacaba brillo a sus creaciones, como el genial relato sobre el paso del tiempo y la búsqueda de la felicidad ‘Twentysomething‘, o la soñadora y nostálgica ‘Photograph’.

En el castillo fueron fans, gente local y muchos británicos. También se dejaron ver aquellos que ‘pasaban por allí’ y les prometieron un gran espectáculo de jazz y pop de la mano de un joven ‘show-man’ como es Jamie Cullum. Un público relajado que tardaba en involucrarse con un artista que quemaba bajo los focos.

Pero Cullum consiguió animar y conmover a los más agnósticos. Hasta él mismo se sorprendió de la respuesta del público cuando el británico les retaba a repetir las notas que él cantaba, “¡la hostia!”, exclamaba desde el borde del escenario.

Los virtuosismos y arrebatos del príncipe del jazz y su séquito se iban sucediendo entre las murallas del iluminado castillo. Cullum tocando el piano con el pié, tocando las costillas del piano o saltando desde él. Los solos, o ‘solazos’, del grupo en especial del batería y el contrabajo también fascinaban a los presentes.

Hubo momentos también de tierna intimidad con la romántica ‘What a Difference a Day Made’ que el cantante introducía diciendo, “coger a vuestros acompañantes y enrollaros”. Dicho y hecho, los besos nacían en zigzag en una noche de verano, jazz, pop y ambiente medieval.

Pero faltaba algo. Faltaba ese momento en que la fiesta se rompe y el público decide por fin desafiar un poco a la gravedad. ‘Mixtape’ se ha convertido ya en una obligada del setlist de Cullum, un momento único que rompe con el público saltando y haciéndo  los coros de una canción de formato similar al hit de Codlplay ‘Viva la Vida’.

El príncipe se despedía del castillo de la manera más convencional, cantando sin ningún micrófono ni instrumento, con el único apoyo de sus manos como megáfono, el público aguantando el silencio y la acústica lograda por la fortaleza del siglo X. ‘Gran Torino’, tema de la película con el mismo nombre, fue esa chispa final de cierre desenchufado. Un buen sabor de boca para los paladares que, tranquilos, abandonaban un castillo que se llenó de magia durante más de dos horas.

Setlist

1. I’m All Over it
2. Get your way
3. I Get a Kick Out of You
4. All at Sea
5. If I Ruled the world
6. Come together
7. Twentysomething
8. Don’t Stop the Music
9. Love is a Losing Game
10. Photograph
11. Cry Me a River
12. Mind Trick
13. What a Difference a Day Made
14. I’ve Got a Woman
15. Unison
16. High and dry
17. Mixtape
—–
18.
Wind Cries Mary
19. Gran Torino