Nadie es más de aquí que tú

Homosexualidad a la 3ª edad



La multi-artista Miranda July pierde su virginidad literal en una obra escandalosamente divertida. Nadie Es Más De Aquí Que Tú es una recopilación de 16 relatos, algunos publicados previamente en prensa, sobre las relaciones humanas, el sexo, lo cómico de lo inmoral y el morbo destapado. Es lo doloroso y divertido de los rituales humanos, las manías, las pasiones y la dependencia.



Un padre explicándole a su hija el arte de masturbarse o dos ancianos teniendo su primera experiencia homosexual son algunos de los temas que flotan en el lago literario que la música-directora-guionista-actriz-performance Miranda July ha llenado para que el lector navegue, se escandalice y se ría de su propia reacción, presentando los retratos de personas de diferente edad y condición pero con algo en común: una dolorosa pasión.



Estas personas que nadan en el primer zambullido de July en el mundo de las letras son altamente sensibles en sus historias. A estos personajes imaginarios les ronda algo en sus cabezas imaginarias que es tan real y visceral que July tenía que escucharles y plasmarlo en su libro.



Por su ‘hilarismo’, por su amor a los pequeños detalles que son los que finalmente definen una sensación o situación, y por sus imprevisibles e impulsivos personajes de internas, profundas pero a la vez rutinarias inseguridades merece la pena pasar un rato por las 218 páginas de este libro de lectura rápida, amena y comiquísima. Sobre todo mientras llega su nueva película: Satisfaction.



En la calidez pulverulenta del cuarto de baño me sentí eufórica. El hecho de encontrarme sola hizo que me desenfrenara. Eché el pestillo y empecé a hacer ante el espejo una serie de gestos involuntarios, barrocos. Me saludaba a mi misma con la mano como una loca y retorcía la cara en medio de expresiones espantosas y hostiles. Me lavé lavé las manos como si fueran las de una niña chica: primero me forté una, después la otra. Experimenté un paroxismo de individualidad. El nombre científico de tal espasmo es el ‘Ultimo Hurra. Aquella sensación pasó enseguida. Me sequé las manos con una toalla azul diminuta y volví al dormitorio.

Sputnik, mi amor

La pasión que alcanza las estrellas



Haruki Murakami escribe en Sputnik, mi amor, una historia de fantasías, viajes físicos y psíquicos, y aventuras en la que los tripulantes son un joven profesor, su íntima amiga y deseada Sumire y la gota que colma el vaso en la novela, Myu, la fantasía lésbica e intelectual de Sumire.



“Desde que murió mi perro, empecé a pasar mucho tiempo encerrado en mi habitación, leyendo. Y es que el mundo de los libros me parecía mucho más real que el mundo que me rodeaba. Allí se abrían paisajes que jamás había visto. Los libros y la música se convirtieron en mis mejores amigos”.



Haruki Murakami cuenta, en Sputnik, mi amor; con unos personajes introvertidos y únicos al igual que en Tokio Blues. En esta historia, un jovencísimo profesor se encuentra en el triangulo amoroso con su mejor amiga Sumire, la cual está enamorada de una mujer llamada Myu.



Todo parece una entretenida novela de amores, pasiones y rarezas juveniles; pulcra, natural y detallada como el autor japonés nos tiene acostumbrados. Hasta que Sumire viaja con Myu a Grecia y ocurre algo que da un giro violento a la trama y la forma de la historia.



El profesor, al que solo se le conoce como K., narra una historia desde una butaca humilde, apenas hablando de sí mismo sino dando protagonismo a Sumire, la persona que realmente llena su vida.



Las influencias que Murakami tiene del director surrealista David Lynch son evidentes en Sputnik, mi amor. El autor japonés juega con la subconciencia de los personajes, clona sus almas, y los emborracha de confusión y extrañeza.



El clímax del libro se encuentra realmente en el nudo, durante el suceso de Grecia, porque el desenlace da la sensación de que a Murakami le faltaron páginas, o la imaginación perdió su llama cuando más la necesitaba.



Es sobre todo una novela que invita a la reflexión sobre como llegar a las personas, a sus pasiones, a los rincones más ocultos, los traumas y las razones de algunos de sus comportamientos, a veces inexplicables.

Tokio Blues: Norwegian Wood

La nostalgia de los 20 años a la nipona

No es que cuenta sino como lo cuenta. Con Tokio Blues: Norwegian Wood El escritor japonés Haruki Murakami se introduce en la primera persona de un chico para vivir sus experiencias amorosas, sexuales y los varapalos de la vida. Algo muy simple pero contado con una naturalidad que sorprende.

Toru Watanabe es el protagonista de esta historia, quien narra como dio de si su vida desde el momento que alcanzó la mayoría de edad. Este chico sufre y disfruta en unas páginas rodeadas de referencias musicales de la época y la dificultad de rellenar un puzzle de su vida que ve incompleto. Las piezas que va encontrando para salir adelante con su drama interno tienen forma de chicas que le adoran, amigos que le corrompen y un mundo y acontecimientos tan intensos que tendrá que demostrar toda su madurez y templanza para no caer en la desesperación. Cada tarde que el protagonista destaca de aquellos años maravillosos son aventureros, diferentes y excitantes; tanto que nos hace querer saber más, no de que pasará, sino de cómo pasará y como todos reaccionarán.

Este best-seller internacional nipón tiene algo que la hace ser universal. Lo primero es que sin quererlo apenas, muestra una postal clara y curiosa de lo que era (y es, en algunos casos) Japón en los 70 y el mundo que rodeaba a los jóvenes como los protagonistas de Tokio Blues. La segunda es su carácter mundano que hace que el amor o el sexo sean igual en Tokio, New York o Madrid, ya que las inseguridades, miedos, reacciones y pasiones no parecen ser muy distantes de nuestras culturas a pesar de la lejanía del país. Murakami se pasea por los escenarios que el mismo construye de manera tan cómoda que parece que ya estaban allí y el se limita a describir. Lo mismo pasa con los diálogos, ya que la manera de responder y actuar de los que viven esta historia, sea predecible o no, da la impresión de una gran naturalidad, inocencia y honestidad.

Destacan las varias escenas eróticas que llenas las páginas de este libro publicado el 1987 en Japón. Lejos convertirse en la atracción morbosa para atraer a aquellos que necesitan una chispa para arrancarse a leer un libro oriental, las palabras que pega el autor a la hora de describir estas escenas hacen primar los pequeños detalles, la belleza, la dificultad, el drama y el jadeante deseo erótico que alcanzan los inexpertos amantes de la obra.

Ojalá Fuera Cierto (2000)


Nadie entiende lo nuestro

Una novela que entretiene y cuenta una metáfora sobre la exclusividad y privacidad de una relación amorosa, la cual solo la entienden los que la fundan. La primera obra de Marc Levy, lo cual se nota por el destacado género de opinión y didáctica en el libro.

Arthur es un joven arquitecto que se muda a una casa de San Francisco, donde al poco de instalarse se encuentra con el fantasma de la anterior inquilina, Lauren. El es el único que puede oírla e incluso tocarla, por lo que tras ponerle al día, la chica que tuviera un serio accidente de coche trazaría un fuerte vínculo con el chico. Arthur decide creerla y ayudar a que su cuerpo, sumido en un coma profundo, no sea llevado a la eutanasia. Para esta misión imposible cuenta con su mejor amigo Paul y es entonces cuando la historia se concierte en una simpática misión de rescate en el nombre del amor.

El novelista galo peca de orador en algunas fases del libro, donde presta su visión de la vida y el amor por medio de sus personajes, desviándose ciertamente del argumento y cambiando de género bruscamente. Esto es posiblemente debido a que dado que es su primera obra publicada, el autor necesitaba apagar la sed de expresar sus ideas y sentimientos de la manera más inmediata.

No por ello deja de ser una historia entrañable a la par que complicada para sus protagonistas, que defienden al amor como el objeto que más atención merece en la línea temporal de nuestras vidas. Afortunadamente la portada de la edición española, de las más horribles y vergonzosas jamás vistas, no se asemeja con lo que guarda en el interior.

La historia llegó a Hollywood en el 2005 por medio del director Mark Waters, con Mark Ruffalo y Reese Witherspoon.

Lunar Park

Radiografía de una resaca

Bret Easton Ellis escupe sangre en Lunar Park, donde cuenta su vida como si todos sus temores hubieran sido ciertos y sus demonios hubieran salido a visitarle

Si empiezo diciendo que este autor americano fue el escritor de American Psycho, libro que dio lugar a una adaptación cinematográfica protagonizada por Christian Bale… entonces quizás os suene más este contemporáneo. El gran éxito de este libro llevo a este autor a una vida de altas velocidades en un extremadamente corto periodo de tiempo y durante una etapa muy joven para drogarse hasta las cejas (aunque hoy en día nunca se es demasiado joven para ello). Editada en el 2005 en Estados Unidos, Lunar Park es un harakiri literario donde Ellis decide mezclar autobiografía con ficción, la cual no es nada más y nada menos que la representación de sus miedos. Es el día a día de un hombre, el propio Ellis, que intenta formalizar su vida con una familia, pero todo se va desmoronando a medida que se suceden hechos de lo más misteriosos en su barrio, universidad donde ejerce de profesor, y más directamente en su familia (desde un muñeco Terby maligno hasta la personificación de sus personajes de sus novelas).

Su manera de escribir me recuerda a R.L. Stine, autor de la serie de libros de terror para jóvenes titulada Pesadillas, por su halo de misterio en su narración y mostrar la soledad del protagonista ante la incredulidad de los demás personajes, solo que Ellis cuenta con un nivel más avanzado de redacción y un poco menos de escrúpulos a la hora de describir con pelos y señales una escena cruel y sanguinaria. Aporta un nivel de suspense necesario para que cada capítulo resulte imprescindible en la obra, ello sumado a la cualidad que tiene de utilizar la técnica de la descripción con la suficiente mesura para no aburrir al lector.
Es una historia muy personal, donde el autor americano se abre en canal, muestra sus sentimientos, miedos, paranoias, fetiches, fantasías, debilidades….

Es la vida de un escritor joven que intenta escapar de su pasado, pero le falta una última pieza para lograrlo. Encontrar esta clave le supondrá llorar, vomitar y sudar sangre en este obra donde la agonía logra ser más protagonista que el propio Ellis.

Scar Tissue

Preciosa Criatura

Larry Sloman, autor ya con tablas en biografías sobre emblemas de la música, da forma junto al artista Anthony Kiedis a un libro que destaca por ser una deliciosa y minuciosa radiografía del cantante y fundador de los Red Hot Chili Peppers. El señor Kiedis pertenece a la mejor banda de rock nacida en los 80 hasta nuestros días, y un grupo tan grande no puede tener una menor alma de grupo. Este hombre sin igual nos cuenta con detalles en su autobiografía desde justo antes de ser concebido hasta alrededor del 2002. Su manera de desnudarse ante las páginas es de lo más abierta y honesta por lo que se puede apreciar en sus palabras. Retrata en sus 15 capítulos temas como las drogas, la música, las relaciones sentimentales y el sexo (en orden de abundancia) y dibuja un informe sobre lo que el ojo no vio. Se salta prácticamente todos los detalles que los fans ya conocen, para así darte un mayor carácter exclusivo a una joya que resulta universalmente interesante. Es psicología, es historia de una banda épica, es un relato sobre las más duras patadas de la drogadicción, es una panorámica de la sociedad estadounidense, y la posibilidad de ver como otros emblemas se pasean por sus historias (bandas como Nirvana, Rolling Stones, Oasis, Pearl Jam; artistas como Sinead O’connor; y estrellas de Hollywood como Silvestre Stalone, Jack Nicholson o Joaquin Phoenix).
Esta criatura, que formaría a los Peppers en el 84, ha vivido, y lo muestra así en sus muchas entradas y salidas de diferentes tipos de abismos, recordando al detalle (gracias a una buena documentación de sí mismo con ayuda de amigos, familiares y del propio Larry Slogan) sus vivencias en su amada Los Ángeles, así como sus diversas vueltas por el mundo. Los que admiran a los Red Hot no encontraran una biografía del grupo norteamericano, pero apreciaran en estas páginas el making off de la banda, con historias a las cuales el padre de Under The Bridge nos lleva de la mano, compartiendo sus sensaciones y sentimientos de la manera más cruda y directa.
De momento el libro aún no tiene traducción aunque se pueda encontrar en algunas librerías españolas, pero su inglés no es complejo, ya que como especialista en comunicar mediante las palabras, el señor Kiedis forma un clarísimo contexto y planta en el un lenguaje que alejado de ser lírico, se centra en “contar”, con una estructura que es el 99,8% de orden cronológico y cargado de explicaciones, las cuales muestran justo lo que necesitamos para no perder el hilo del artista durante su vida.
No pretende ser pretencioso o de redactar discursos morales, plantea temas, describe una historia real que el lector utiliza para su conveniencia a su gusto. En esta obra hay miedo, nervios, sensualidad, mucho amor por la música, valentía, arrepentimiento, sinceridad, y de vez en cuando nos hace sonreír con alguna anécdota o actitud que caracteriza a Kiedis así como al universo de los RHCP.
Es sorprendente que mientras leemos sus peripecias durante sus diferentes edades comprobamos que las cuenta como si tuviera 16 años cuando habla de su adolescencia, 23 cuando habla del apogeo de su banda, o 38 cuando habla de la familia por ejemplo. Viaja en el tiempo para abrirnos el álbum de fotos de su juventud y volver a la pubertad para así el lector entender mejor el comportamiento de este característico personaje. Hay que decir también que viene acompañado de fotos a todo color y divididas en 4 bloques dentro de sus paginas, lo que ayuda a poner rostro a las diferentes etapas de tal vasto ser humano.
Los que le odian, allá donde estén, verían a Kiedis en este libro como un tío simple, los que le aman verán hundido su mito, pero en profundidades que realmente muestran la igual humanidad e inquietudes que hace del señor “Swan”, como se ganaría el mote, una gran figura ante el mundo pero un pequeño individuo ante su propia vida, dechado de superación, lucha y lotes de amor.