RED HOT CHILI PEPPERS – Brendan’s Death Song [TRADUCIDA]

Esta canción es un homenaje a Brendan Mullen, conocido por fundar el garito punk The Masque en Hollywood. El lugar se hizo famoso por acoger las tempranas actuaciones de grupos como Jane’s Addiction, Black Flag, Bad Brains y los Red Hot Chili Peppers.

Los Peppers iban de local en local con una maqueta y un radiocasete para poder mostrar a los dueños de los garitos su trabajo. Mullen no podía salir de su asombro cuando Flea y Anthony Kiedis pusieron la cinta y se pusieron a bailar como energúmenos mientras sus temas sonaban por los altavoces. A Mullen le sorprendió el sonido de la banda así como la energía proyectada por sus fundadores, así que les ofreció una fecha para tocar en el Club Lingerie, la sala de conciertos de la que él se encargaba después del cierre de The Masque.

Desde entonces han mantenido una fuerte amistad con Mullen hasta su muerte. Prueba de ello es esta canción. La muerte queda como algo previsible cuando se compara con esos acontecimientos que cambian la vida o la carrera de una persona. “Un buen hombre nos ha dejado“, decía Kiedis al resto de miembros de los Red Hot Chili Peppers el día que el fundador de The Masque dejaba el mundo. La historia de una muerte tras una vida plena.

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La Canción de la Muerte de Brendan
Si me muero antes de terminarlo
¿Decidirás tú?
Coge mis palabras y conviértelas
En señales que sobrevivan
Porque desde hace tiempo
Supe de no privarme de nada
Es seguro ahí fuera y ahora estás por todos lados
Justo como los cielos
Eres amor, eres el amor supremo
Eres el amanecer
Y cuando oigas esto
Sabrás que es tu momento
Es tu adiós
Como dije
Sabes que estoy casi muerto
Sabes que casi me he ido
Y cuando el tamborilero toque
Va a tocar mi canción
Para llevarme
Como dije
Sabes que estoy casi muerto
Sabes que casi me he ido
Y cuando el barquero venga
Para transportarme
A donde todos pertenecemos
Nos cruzamos todos cuando nos sentíamos perdidos
Es la marea
Katari lloró el día que su amor murió
Ella lo reconoció
Porque él le dio
Una vida de amor real
No es sorpresa
Las noches son largas
Pero los años son cortos
Cuando estás vivo
Por aquél entonces cuando nunca sería igual
Fue un gran momento
Te va a pillar
Tan contento de haberte conocido
De ir por el buen camino
Déjame vivir
Para que cuando sea el momento de morir
Incluso el destripador llore
Déjame morir
Para que cuando sea el momento de vivir
Otro niño nacerá
       
Brendan’s Death Song

If I die before I get it done

Will you decide

Take my words and turn them

Into signs that will survive

Because a long time ago

I knew not to deprive

It’s safe out there and now you’re everywhere

Just like the skies

You are love you are the love supreme

You are the rise

And when you hear this

You’ll know it’s your jam

It’s your goodbye

Like I said

You know I’m almost dead

You know I’m almost gone

And when the drummer drums

He’s going to play my song

To carry me along

Like I said

You know I’m almost dead

You know I’m almost gone

And when the boatman comes

To ferry me away

To where we all belong

We all crossed when we were feeling lost

It’s just the tide

Katari cried the day her love died

She recognized

Because he gave her

A life of real love

It’s no surprise

The nights are long

But the years are short

When you’re alive

Way back when would never be again

It was a time

It’s gonna catch you

So glad I met you

To walk the line

Let me live

So when it’s time to die

Even the reaper cries

Let me die

So when it’s time to live

Another son will rise

Yeah Yeah

BBK Live 09, Jueves 10 de julio (Chris Cornell, Kaiser Chiefs, Jane’s Addiction)

Todo lo Chris Cornell que se puede llegar a ser

A Bilbao llegó un Chris Cornell histórico, que dio un verdadero espectáculo repasando toda su carrera desde los 80, metiendo repertorio de todas las bandas que ha liderado y su, más potente que nunca, carrera en solitario. El BBK Live sigue creciendo.

A modo de tributo a los que se enamoraron del grunge de Soundgarden, el escenario abría el espectáculo con una versión a violines y violoncelos de la más conocida de esta banda: Black Hole Sun. Acto seguido, la dulzura de estas cuerdas ceden para dar paso a la introducción de su último disco en solitario, Scream, y por consiguiente, a la primera canción de este álbum: Part Of Me. Aquí empezó la fiesta. La banda convertía esta canción electrónica perfectamente al directo y Chris Cornell aparecía micrófono en mano desde el backstage cantando las primeras líneas: “Little girl, I love when she talks to me

Cornell distribuyó el setlist en bloques diferenciados por sus etapas (Soundgarden, Temple of the Dog, Audioslave…etc). Con Time, terminaba el primer bloque de presentación de su último disco, para dar un gran paso hacia atrás en su historia con las Let Me Drown y Outshined, de Soundgarden.

Coincidiendo con la semana del funeral de Michael Jackson, Cornell aprovechó para interpretar su versión de Billie Jean, que figura en su anterior trabajo en solitario, Carry On. Una autentica balada soul cantada desde el alma donde animó al público a cantarla con él.

Temple of the Dog, grupo fundado y liderado por el Cornell, también tenía su bloque con Hunger Strike, una balada roquera Americana, que transporta a los años de pelo largo, pañuelo en la cabeza y chupa de cuero, dio un poco de calma al gran espectáculo que se estaba dando lugar en aquella colina bilbaína desde las 20:40.

Pero la calma dura poco cuando Cornell pisa un escenario. Era la hora de meterse de lleno con dos de los temas más potentes de Audioslave: Show Me How To Live y Cochise. Llegados a este punto el público ofrecía entrega total, la banda disfrutaba en su comodidad y espectáculo y Chris Cornell era el mesías de todo este enclave musical.

Una vez logrado este clímax, era el momento perfecto para volver a la promoción de su último álbum con Watch Out (autentico subidón imparable) y Scream. Pasado este tramo, Cornell piso territorio cinematográfico con dos de sus más importantes creaciones para las bandas sonoras de Solteros (con la canción Seasons) y James Bond Casino Royale (You Know My Name, que introdujo preguntándole al público varias veces: “¿Sabéis cómo me llamo?”).

Un concierto de Chris Cornell no puede terminar de otra manera que no sea con rock. Soundgarden y Audioslave fueron los protagonistas de esta traca final. La rápida Spoonman fue tan inmensa que parecía ser el tema de despedida, pero Cornell volvió a los tiempos de Tom Morello y los otros ex componentes de Audioslave con What You Want, un alarido de rabia, desesperación y redención. Y para cerrar, nada mejor que un tema mítico de Soungarden como Rusty Cage, que dejó esa estela grunge que aún resonaba una vez finalizado el concierto.

A pesar de que se echó en falta a un guitarra como Tom Morello o la sujeción y personalidad de una banda como Soundgarden, la banda que acompañaba a Cornell estuvo a la altura del espectáculo. Me quedo con el batería y su brutal solo en Spoonman. Además no pararon de regalar baquetas y púas al público (calculo, sin exageraciones, unas 40 púas, que lanzaron a esos brazos en alto que disfrutaban del show), en ocasiones incluso jugaban al tenis con las guitarras y las púas en mitad de la actuación, era soberbio.

El más delgado que nunca Chris Cornell estuvo simpático, entregado, y con una de las mejores voces que recuerdo en sus directos. Tocó todos los palos, demostrando que es uno de los compositores más prolíficos y dinámicos de nuestra generación. Sus cambios de estilo pueden resultar agresivos a primera instancia pero un hombre que da este tipo de conciertos no puede decepcionar a nadie que haya entrado en contacto con su histórica carrera musical.

Esa misma noche tuve el pacer de disfrutar de los Kaiser Chiefs, que transmitieron mucha positividad y levantaron muchos brazos en la gran masa de público. Una banda idónea para un festival.

Hasta el sol de Bilbao se esperó a ponerse para ver salir a Jane’s Addiction al escenario en la medianoche. Me esperaba un sonido y puesta en escena más positivos en esta banda que se reencuentra tras su separación a principio de los 90. Los encontré distantes, sombríos, con muy buena técnica musical pero faltaba algo de corazón a pesar de contar con el teatrero Perry Farrell, una auténtica loca en el escenario. Esa voz aguda con efectos de eco no era como la recordaba. Los solos de guitarra de Dave Navarro eran pura técnica, pero faltaba entusiasmo. En fin, no se si jugaron a ser oscuros y les salió mal, o este reencuentro ha sido algo forzado para solo satisfacer a los grandes seguidores de este mito musical. Admito que abandoné cuando escuche Been Caught Stealing, muy falta de pasión y diversión.

Chris Cornell – Spoonman (BBK Live 09)

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Fotografía y video: Mezken