MUSE, Palacio de los Deportes de Madrid, 20.10.12 [CRÓNICA]

Controlando al gigante
Muse vuelve a su escenario habitual para demostrar que no achica grandezas pegándose otro enorme concierto para el recuerdo. Una pena si dejaste de ir sólo porque odias su último disco.
Estos chicos han roto todas las quinielas en su contra este fin de semana. Para empezar, arrancaron con la la espectacular ‘The 2ndLaw: Unsustainable‘ acojonando al público con percusión y fogonazos rojos como si de un ataque alienígena se tratase.  A este paso encontrarán un nuevo planeta en una galaxia lejana y le pondrán Muse de nombre.
Siguieron con ‘Supremacy‘, que les dio otra victoria y enganchó a primeras al público nuevo y al antiguo. Mientras daban varias vueltas por sus clásicos de ayer y hoy, su nueva genialidad escénica cobraba mayor vida cuando una pirámide invertida (bautizada ‘pirámide tornado’) se posaba sobre las cabezas del trío británico para acompañar con imágenes la pirotecnia de sus mejores temas.
The Resistance‘ vuelve a emocionar en una noche en la que la voz de Mathew Bellamy se ganó otra medalla de oro. Papá Bellamy conectó con el público como nunca gracias a las pasarelas situadas en el frontal, laterales y parte trasera de un escenario que por su estructura recordaba a la gira 360 de U2. Incluso llegó a saltar al foso para dar la mano al público de la primera fila.
El líder de esta revolución no paró ni tropezándose, cuando en ‘Panic Station‘ fue de cabeza hacia unas escaleras frenando con las rodillas y no paró de tocar la guitarra con una sonrisa de ‘pa’ habernos matao’. Con ‘Animals‘ se pusieron más serios para vapulear la tiranía de los banqueros que generaron la crisis económica mundial.
Muse ya estaba demostrando que seguían siendo los mismos, pero el hecho de que eligieran colocar ‘Falling Down‘ en el setlist, un tema que Bellamy escribió con 19 años para el primer LP de la banda y que no tocaban desde hace una década, dice mucho de la autenticidad del grupo. Y si a esto le sumas añadir ‘Host’, una bellísima rareza del Muse más joven, para introducir ‘Time Is Running Out‘, hay que quitarse el sombrero. 
Lástima que llegase el parón más popero y pasivo del concierto, capitaneado por temas como ‘Madness‘, ‘Follow Me‘, ‘Undisclosed Desires‘ y, se veía venir, el cameo del bajista con la canción ‘Liquid State‘. Por primera vez se podía ver a Bellamy andando por el escenario con la única compañía que el micro durante dos canciones seguidas como si de una gala OT o de un concierto de U2 se tratase. 

Las indiscutibles ‘Plug in Baby‘ y ‘New Born‘ devolvieron la ilusión a la pista y gradas. La segunda la eligieron con una ruleta de casino, literalmente. En las pantallas circulares aparecía una bola blanca botando en una ruleta con los colores negro y rojo en la que se rifaban las canciones Stockholm Syndrome y New Born hasta que finalmente la esfera se detuvo en el clásico del Origin of Symmetry.
La pirámide que colgaba invertida sobre el escenario acabó tragándose a los miembros de la banda, que aprovecharon para salir del escenario y dejar al público con la emisión del videoclip de ‘The 2ndLaw: Isolated System‘, un bonito recurso si estuviéramos en un museo de arte contemporáneo, pero un abuso de música pregrabada si estamos en un concierto.
A pesar de ello, otro de los grandes trofeos que se llevó Muse la noche del sábado fue la de no abusar de música pregrabada. Solamente este enlace a los bises, el arranque del concierto y los coros de la importante ‘Survival‘ fueron sus únicos pecados. Lo demás lo resolvieron con su creatividad instrumental y por supuesto con un cuarto músico en el escenario al poder del distetizador.
Uprising‘ sonó con la solidez que tiene el anterior disco de Muse, The Resistance, y ‘Knights Of Cydonia‘ fue una muestra del heroísmo de una banda que no baja los brazos ni en la fase final. Para rematar el show optaron por la balada épica por excelencia, ‘Starlight‘ y el obligadísimo himno de los Juegos Olímpicos de Londres, ‘Survival‘.
Señoras y señores, los chicos de Devon han vuelto a subir de nivel. El sonido fue salvaje, la puesta en escena vuelve a rizar el rizo, la tesitura de la voz de Bellamy rellenó cada hueco del palacio, el setlist fue variado y equilibrado, exprimieron el mejor zumo de su último trabajo, la energía entre público y banda fue eléctrica y la despedida fue prometedora.
Dicen de volver en verano por nuestro país. Al BBK Live le sigue faltando el cromo de Muse, ¿será el 2013 el año para conseguirlo?
Setlist
1. The 2ndLaw: Unsustainable
2. Supremacy
3.
Interlude
4.
Hysteria
5.
Supermassive Black Hole
6.
Resistance
7.
Panic Station
8. Animals
9.
Monty Jam
10.
Explorers
11.
Falling Down
12. Host
13.
Time Is Running Out
14.
Liquid State
15.
Madness
16.
Follow Me
17.
Undisclosed Desires
18.
Plug In Baby
19.
New Born
—–
20.
Isolated System (EMISIÓN DEL VIDEOCLIP)
21. Uprising
22. Knights of Cydonia
——
23.
Starlight
24. Survival

DÍA DE LA MÚSICA, 22-23.06.12, Matadero de Madrid [CRÓNICA]

“Solamente nos queda la música”
Los amantes de la música volvieron a sonreír con una serie de conciertos que hacían tributo a ese placer que llega en verano con forma de festival todos los años.
Los días más fuertes del festival arrancaban con un público más arrimado a las sombras que a los escenarios. Pero por suerte para la salud de los asistentes, tres de los escenarios disponibles estaban a cubierto y bastante fresquitos.
El que tenía el escenario más ocupado era el Spotify, que comenzaba el viernes con un cartel femenino capitaneado por la genuina St.Vincent; seguía un cartel masculino con los fantásticos Bear in Heaven de Brooklyn y la fiesta irrefrenable de los barceloneses Mendetz; para finalmente terminar con un hombre y una mujer que llevan 10 años en el cotarro pero dada su desgana y poca fuerza parecía más bien que llevasen 40 años: The Raveonettes, que ya sea por el vuelo con escala que se habían pegado desde Nueva York o por simple falta de actitud, salieron a dar la mitad.
Cuando alguien piensa en la palabra ‘música’ no tiene por qué siempre ser algo relacionado con el ‘indie’ o los modernos. Para respetar la universalidad de la música, los del día de la música han intentado meter ‘un poco de todo’, y prueba de ello fue Lee Fields & The Expressions, una especie de reencarnación de James Brown que animó la tarde, sacudió el calor y atrajo el olor a porro entre la audiencia.
Se arrimaba la noche y nada mejor que la sensualidad y sensibilidad del introvertido James Blake, que se atrevió con un festival español tocando temas poco o nada bailables, algo que, como dijo horas antes el cantante de Bear In Heaven, era algo poco recomendable, “tocar una canción lenta en un festival es muy peligroso, pero es que nosotros somos muy peligrosos”. El que arriesga gana y no defraudó, así el público ahorraba fuerzas para la energía de Two Door Cinema Club, los autores de la canción que más sonaba entre concierto y concierto del festival, ‘Something Good Can Work‘.
El sábado empezaba sentado en los escenarios cubiertos con la notable actuación del irlandés que cautivo al auditorio del escenario Rockdelux. Los primeros valientes que salieron al sol a tocar fueron Fanfarlo, quienes aguantaron el tipo en todo momento y ni siquiera su líder Amos Memon se desabrochó ninguno de los botones de la camisa. Les siguieron los tejanos Spoon, desde el otro escenario principal, con un rock más británico que americano demasiado movidito para la que estaba cayendo.
Las actuaciones estrella fueron la que dieron los de Mercury Rev tocando única y enteramente su disco más afamado, el Deserter’s Songs; y la exhibición de Maxïmo Park, expertos en causar sensaciones entre el público español. Ambas bandas brillaron con un foco de luz centrado en su líder. Jonathan Donahue para los de Mercury Rev estaba pletórico con su botella de vino, brillantina en las mejillas, una sonrisa casi permanente y una actuación que rozaba la entereza teatral. Paul Smith, junto a sus Maxïmo Park, salió a comerse la noche como un vendaval. Sus saltos, su voz, sus movimientos de cadera y su enorme carisma fueron potenciados con la gran actuación de los suyos, que tocaron como nunca ante un público habitual que es el español. Al contrario que el homenaje nostálgico de los de Donahue, los británicos optaron por promocionar su nuevo disco, The National Health, que sonó a nueva gloria. Smith era consciente de que allí se rendía culto a la música, “Europa está fatal y todo va a peor, solamente nos queda la música”.
Aunque se no olvidaron los temas obligados como ‘Girls Who Play Guitars‘, ‘Apply Some Pressure‘, ‘Limassol‘ o ‘Going Missing‘; siempre queda esa sensación de que fue demasiado corto, y es que los de Newcastle se hartan de visitar nuestro país, pero desde hace ya años lo hacen únicamente en festivales. Dejaron atrás su anterior disco, Quicken the Heart, reservándole únicamente una sola canción del mismo, ‘Questing Not Coasting‘, para el setlist. El espectáculo que dieron en el escenario RNE3 daba calambre, fue una maravilla.
Fue un día marcado por el partido de la selección española ante Francia para los cuartos de final de la Eurocopa, que dividió al público entre los que optaron por ver a Love of Lesbian y los que se quedaron viendo el partido desde las pantallas gigantes. Así se demostró que fútbol y música no son incompatibles y que cada uno puede elgir su entretenimiento sin fastidiar el del otro.
La noche no duró mucho más y se despidió con Metronomy en el escenario principal y Apparat en el escenario Spotify con la gente ya más relajada, bebiendo mojitos, degustando las fantásticas hamburguesas caseras del festival o dando los últimos botes que permitía el cuerpo.
Un buen lugar, un buen cartel y un ambiente positivo son algunas de las sensaciones que dejó el Día de la Música 2012 en el Matadero de Madrid. Un ‘día’ irrepetible en un festival que dan ganas de volver a disfrutar en próximas ediciones. Sin tener unos pretenciosos ‘cabezones’ de cartel, esta gran iniciativa se convierte ya en un festival de referencia en Madrid.

IMÁGENES DEL FESTIVAL

COLDPLAY, Estadio Vicente Calderón, 20.05.2012 [CRÓNICA]

Después de la tormenta llega Coldplay
Chris Martin y sus tres mosqueteros dan el primer concierto de estadio en Madrid con el mayor espectáculo de su carrera. Sólo les falta pisar Broadway.
Coldplay ha vuelto a España para quitarse la espinita que se dejaron en su última actuación de estadio en Barcelona. Allí falló el sonido, en Madrid era el clima el que presagiaba algo peor.
Pero la tormenta se fue para dar paso al atardecer y a Coldplay. Las pulseras que regalaban en la entrada a cada uno de los más de 55.000 asistentes empezaron a lucir, la música empezó a sonar y la traca de fuegos artificiales daba esa luz que le faltaba al cielo. Era como la fiesta al revés. ¿Qué podía superar esa entrada a lo largo de la noche?
El monzón, la media hora de retraso y el viento intermitente fue algo circunstancial cuando la banda enchufó con todas luces los temas de su último LP, Mylo Xyloto, con el plus energético de ‘Hurts Like Heaven’. Pero fueron los clásicos de sus dos primeros discos los que mantuvieron el nivel alto con la bellísima ‘The Scientist’ que todo el estadio coreó; una ‘Yellow’ que entraba limpia con un sencillo Chris Martin a piano para luego romper en un estallido dorado; la íntima ‘Warning Sign’; y la potente ‘God Put a Smile Upon Your Face’, que puso a botar a un público que todavía estaba escurriéndose el agua de encima.
Había llegado la Navidad por anticipado en el Vicente Calderón. Las luces de colores de cada una de las pulseras de los asistentes, los fosforitos colores del grafiti que identifican su nuevo disco, los fuegos artificiales, los lasers, las redondas pantallas con vídeos y formas de color; y la música. Al final es a lo que vamos, a escuchar a una gran banda que sabe muy bien moverse en grandes estadios y envolver al público con una sensación plena y satisfactoria.
Pero hasta los grandes se equivocan. Cuando tocaron ‘Princess of China’, tema conjunto con Rihanna pero sin ella presente, y llegando a la parte en la que cantaba la diva americana simplemente pusieron en las pantallas un vídeo de ella cantando. Muy cutre. Había mil soluciones: sacar a uno de sus teloneros, Rita Ora, a cantar esa parte; transformar el dueto en una canción a una sola voz; llamar a Rihanna por Skype para que cante o hasta poner a Will Champion en el papel de la chica si es necesario. Pero no eso. Coldplay ha caído en el recurso más bajo de los ‘pregrabados’en sus actuaciones en vivo.
Por lo demás no hubo más sorpresas para los habituales de Coldplay en vivo. Se movían como toposdesde el escenario al fondo del estadio para tocar un set de canciones en formato básico, lanzaron globos y confeti en forma de palomas y corazones, y Chris Martin fue otra vez ese gran ‘show man’ y rey de las fiestas.
Con ‘Paradise’ terminaron de dibujar ese paraíso musical y visual para despedirse en los bises con una fantástica versión limpia y sin electrónica de ‘Speed of Sound’ y la maravillosa ‘Fix You’ bajo unos fuegos artificiales menores a los del inicio del show. La banda británica impresiona sobre el escenario. Al principio de su carrera lo hacían con su música, ahora también son los reyes del espectáculo y entretenimiento.
Lugar 4 Pegada al escenario, se inventaron una zona cerrada para los portadores del ‘golden ticket’ que dado su insultante precio no llenaron y quedó como una calva en medio de una pista repleta de gente. Sobre todo queda muy mal que cerca del escenario es donde menos gente haya.
Público 4.5 Nada nuevo que decir del público de Coldplay. Heterogéneo, respetuoso y con ganas de disfrutar de la música y el espectáculo.
Teloneros 2Rita Ora (no confundir con Rita la Cantaora) no se mojó, se caló hasta los huesos para animar a un público con más ganas de secarse que de ver a un clon de Rihanna en el escenario. El otro telonero, la griega Marina & The Diamons, iría muy bien para Eurovisión.
Setlist
Hurts Like Heaven
In My Place
Major Minus
Lovers in Japan
The Scientist
Yellow
Violet Hill
God Put a Smile Upon Your Face
Princess of China
Up in Flames
Warning Sign
Mylo Xyloto
Viva la Vida
Charlie Brown
Paradise

—–
Us Against the World
Speed of Sound

—–
Clocks
Fix You

Every Tear is a Waterfall 

Gemma Hayes: Mínima en Irlanda, eléctrica en Inglaterra

He dedicado un par de fin de semanas de marzo a viajar para disfrutar de la siempre asombrosa actuación de Gemma Hayes durante su gira minimalista en Irlanda y también la actuación que ofreció gratuitamente en la Plaza de Trafalgar de Londres con motivo de las celebraciones del Día de San Patricio.

Os dejo los vídeos y os recomiendo un viaje ‘express’ para ver a esta pedazo de artista que aún sigue de gira por Reino Unido, esta vez cambiando el formato ‘básico-acústico’ por uno más arropado por la banda e instrumentos enchufados.

Una parte de los Chili Peppers visita Madrid

El batería de los Red Hot Chili Peppers, Chad Smith, está de gira europea con Chickenfoot, una nueva banda formada por él y ex integrantes de Van Halen. Durante este tour promocional de su primer homónimo álbum, que saldrá en junio, se pasarán por Madrid el 1 de julio.