Ellie Parker [2005]

El vacío de ser una actriz hollywoodiense

Los grandes actores muestran todo su potencial en aquellas películas en las que casi nunca están fuera de plano. Naomi Watts es Ellie Parker, una actriz de fracasos acompañada por una vida patética en Los Ángeles

El actor y director Scott Coffey se quedó con ganas de más después de trabajar con David Lynch y Naomi Watts en proyectos como Rabbits o Mulholland Drive donde participó como actor. De ahí ha bebido Coffey para rodar junto con su amiga Watts esta película dirigida y producida por él mismo y donde se regala el papel de noviete de Ellie Parker. Cámaras digitales, personajes espeluznantes, asco, pánico, tensión, y la destrucción paulatina del personaje principal son los elementos que Coffey toma prestados tras su experiencia con Watts y Lynch. Incluso la trama, una actriz que se tambalea intentando lograr el sueño prometido de ser una estrella de Hollywood en un mundo de mayores decepciones que alegrías, una historia muy similar a Mullholand Drive.

Mientras Ellie Parker es esa chica patética a la que todo le sale mal y olvida incluso su persona, Naomi Watts demuestra una vez más que es una de las actrices más comprometidas, valientes, creativas y audaces a la hora de ponerse en la piel de su personaje. La actriz australiana interpretó esta Ellie Parker en sus ratos libres entre gran producción y gran producción, pero el resultado es impecable. Watts lo borda, hace reír, hace sufrir y logra hacer tangible la piel de Parker, sus sufrimientos, inseguridades y fracasos. Cada vez que la protagonista entra en una habitación para una audición se crea una fuerte tensión y nos hace pensar, ¿Qué demonios hago yo en esta habitación?. Este film de poco más de hora y media puede llegar a crear dudas que asalten los sueños y esperanzas de todo aquel que quiera ser actor, esto no es la serie de Joey Tribbiani.

La banda sonora indie entabla la estructura de la película, algo que apoya ese estilo de “corto de hora y media” que consigue crear el director. Es el fracaso de la belleza, la perdida de identidad, la psicótica soledad o el patetismo divertido los sentimientos que van acompañados del apartado musical del film, sin llegar a eclipsar la escena en sí.

Ellie Parker es una película que bien podría valer de documental y algo de didáctica. Es un “hollywood no es lo que pensáis los que estáis fuera de él”, una crítica humorística y sin escrupulos sobre un mundo tan ambiguo, complejo y en ocasiones absurdamente perfeccionista dado el gran prestigio con el que carga a sus espaldas. Hollywood para Ellie Parker es una pesadilla dentro de un sueño, una jungla de princesas rubias donde el rimel corrido y las ganas de rendirse es el pan de cada día.

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Funny Games U.S. [2007]

Crueldad tolerable

Una obra de exquisita interpretación donde 5 actores provenientes de diferentes generaciones (Naomi Watts, Tim Roth, Michael Pitt, Brady Corbet y el joven Devon Gearhart) bordan un ‘remake’ del film de terror y suspense austriaca Funny Games 13 años después.

Sociedad, familia, estudios, situación económica… si alguien esta bien posicionado en todas estas categorías, difícilmente será sospechoso de asesinato. Funny Games quiere reírse de manera cruel sobre esta idea que se afinca en la mayoría de las personas que juzgan a un extraño por primera vez.

Una casita junto al campo rodeada de lagos y naturaleza. Un lugar tranquilo donde desconectar de todo y relajarse. Dos chicos extremadamente educados que se presentan en la casa de la familia Farber terminan complicando la situación de manera tan insospechada como cruel. Paul (Michael Pitt) y Peter (Brady Corbet) se divierten jugando, humillando y torturando a la familia, como apenas tiempo para la censura a lo largo de la cinta. Es una familia feliz y ‘normal’ contra un par de chicos perversos depravados y locos, pero, ¿quienes son los malos realmente? Parece fácil la respuesta pero la moralidad desaparece en el transcurso de la historia, y esos tres miembros de la familia que tanto sufre bien podrían ser las personas que más odiamos y entonces aplaudiríamos aquellos actos a sangre fría que la pareja de niños bien les hacen pasar.

El film es de pasos lentos, de tal manera que la tortura sabe más agónica y donde los actores aguantan su sentimiento de perdida constante durante la historia. Esta es la típica película que serviría de excusa a la hora de explicar las razones de porque un chico de 19 años mató a su familia. Sería un comodín fácil para aquellos que se hartan de investigar las razones por las que esa persona cometió ese asesinato sin una clara razón. En los tiempos en los que la violencia es cada vez más aceptada en el cine, la justificación parece ser perfecta. Yo os invito a que miréis más allá, que no os sintáis depravados si os reís con una escena ya que no debemos nunca olvidar que esto es ficción, ya que meterse en la película no siempre implica pasar esa barrera de realidad/ficción. A aquel que le encante esta película que no piense que se va a convertir en un asesino cruel y sin razón aparente, y a aquel que le invite a salir de la sala antes de finalizar el encuentro cinematográfico, que se mire eso, porque a estas alturas del siglo XXI es absurdo escandalizarse por un film que tiene más de mensaje que de depravado, para eso ya tenemos la realidad ahí fuera, siempre mucho más cruel y sin ningún tipo de justificación aparente.

Antes Que el Diablo Sepa que has Muerto (2007)

Un lío muy gordo

Tensión, agonía, confusión y pánico son los ingredientes que hacen de la última película de Sydney Lumet (El Veredicto) una buena de suspense, pero no llega a la cota de peliculón.

Philip Seymour Hoffman y Ethan Hawke hacen las veces de dos hermanos que se meten en un buen lío al planear un robo con el negocio familiar de joyería de sus padres. La interpretación de estos actores es sublime, el primero haciendo las veces del hermano mayor Andy Hanson cínico y el segundo de un asustadizo e inestable Hank Hanson. Marisa Tomey cumple con su papel de mujer florero (Gina Hanson) de manera correcta y Albert Finney hace lo propio como padre de las catastróficas criaturas.

El esqueleto de la película se forma mediante saltos en el tiempo, clasificado por personajes, de manera que vemos el día del atraco (tanto lo que paso antes y pasaría después) desde varias perspectivas. Gradualmente todo se va complicando más y las cantidades de gritos, sudor, sangre, ojeras se van sumando por minutos a lo largo de la película. A pesar de ser un guión de libro, al film le falta un carácter épico para convertirse en una de las películas del año, ya que, aunque cumple en su género de thriller-suspense, no va más allá, así como que la manera en la que se desarrollan los hechos no sorprende al aficionado del género, al que se le hará como mucho entretenida. Sino fuera por la sobresaliente actuación de los dos hermanos protagonistas, faltaba con poner un George Clooney para hacer que esta película bajase al nivel de mediocre.

Ofrece buen cine pero va perdiendo su jugo a lo largo del tiempo, por lo tanto ir a verla antes de que el diablo sepa que esta película no merezca el paraíso cinéfilo.

Lars y una Chica de Verdad (2007)

Hermosa y sin complejos

Ryan Gosling pone cara triste a Lars, un chico triste e introspectivo que nos hará pensar mucho más de lo que queremos. No es una comedia sobre una muñeca hinchable, es una tierna historia sobre como llegar al alma del ser humano.

El formato de película independiente+guión original+actores de calidad es lo más apetitoso hoy en día ya que ofrece algo raro, interesante, cercano, tremendamente original y de gran calidad. Lars y una chica de verdad ofrece todo esto. Ryan Gosling es ese actor que pone la cara en el cartel del cine, pero que no se queda ahí, ya que borda durante toda la película un papel inmenso, tan alejado de sus anteriores personajes que supone un mérito mayor. El que encandilaría tantos corazones en el Diario de Noah está arropado por los actores Paul Schneider (El Asesinato de Jesse James) o Emily Mortimer (Match Point), lo suficientemente jóvenes para encajar perfectamente en el formato de film indy-experimental. Patricia Clarkson es la madurez que balanza el reparto de manera ideal, con su personaje de psicóloga inteligente que sorprende en su inteligente comportamiento.

Craig Gillespie ha conseguido crear una historia que no trata de mofarse del hecho de que un hombre está enamorado de una muñeca hinchable como si de una película a lo American Pie se tratase, sino que más bien ahonda en los sentimientos que cada hecho afecta al protagonista y la razón de su comportamiento. Es una historia de calor humano, de tristeza inminente y de comprensión mutua.

Lars es un espejo donde mirarnos y darnos cuenta del patetismo y el drama eterno del ser humano, la difícil elección que tenemos que tomar día a día entre una felicidad sencilla con un final instantáneo o un largo camino de miedos e inseguridades a una meta más inconformista. La bondad de Lars es imperecedera, así como su autodestrucción, pero con la llegada de su romance de plástico todo cambiará.

Ternura, dulzura, tristeza, introversión, lástima… esta vida que vivimos con Lars durante toda la película es como vivir con el en su estrecho garaje e ir enamorándose de su infinita inocencia. Es el niño que siempre hemos lamentado ser y no lograr ser más fuertes y rudos. Por todo ello, ir a ver la película que está ahora en nuestros cines, mirar a los ojos de Lars, y preguntaros si realmente la ternura es imposible hoy en día.

The Savages (2007)

La vida se gasta en problemas

Un drama que disemina con pequeños detalles la facilidad de perder el control de la propia vida, donde sus personajes están enteramente caracterizados gracias a la soberbia actuación de su reparto.

Tamara Jenkins, escritora y directora de esta película, demuestra que es una experta escribiendo sobre tragedias del ser humano y además las plasma perfectamente junto a su elenco de actores. The Savages es una historia de dos hermanos que han de lidiar con los últimos días de vida de su padre, pero todo ello viniendo de un pasado gris y distante entre los hijos (Laura Linney y Phillip Seymour Hoffman) y su padre (Philip Bosco). La estética enlaza perfectamente con la idea irónica del film, que a pesar de ser cómica, nos aproxima más a la lágrima que a la carcajada. Es un trabajo minuciosamente ordenado para convertirse en una imagen escrupulosamente natural, donde el patetismo del hombre se puede casi palpar, y donde a veces es mejor no mirar para así no resignarse a la triste verdad de que estamos hechos de una pasta que a veces es tarde para moldear.
No es un film que se base en un gráfico de altas y bajas emociones con una calma final, no es para nada así de simple. Este género está muy usado y es difícil no caer en la tentativa de ofrecer lo que el espectador quiere y no lo que uno mismo como escritor quiere expresar sin importarle el más mínimo como se sientan sus espectadores. Jenkins, como los buenos directores de cine, ha creado una decena de obras de arte en esta película pero que convergen en una obra definitiva y perfectamente pulida.
Linney ha hecho posiblemente el mejor papel de su carrera y Hoffman simplemente nos recuerda que es un actor de oscar, un profesional dinámico que nos hace mirarle a los ojos y nos pregunta “¿ves lo real que soy?”. Una autentica joya para aquellos que hayan tenido o bien vida, o en su defecto una familia.

Actualmente la ofrecen en la cartelera de nuestro país

Goodbye Lennin! (2003)

Diviértete con la historia alemana

Goodbye Lennin es un tutorial sobre la transición de la caída del muro de Berlín contada de una manera amena y entretenida.

El espacio que dedica La 2 de TVE los lunes por la noche al cine es exquisito. Las películas que emiten deleitan con sus historias únicas y asustadizas, pero que no llegan a ser de un alternativo imposible para el público que busca tan solo entretenerse.

Goodbye Lennin! Pertenece al cine europeo, al alemán concretamente, y aunque se desarrolla en un contexto de descontrol histórico, no os esperéis ver una de esas bazofias del cine español que utilizan a la Gerra Civil como una excusa para darle a la película un toque crispado. El film creado por Wolfang Becker, nos cuenta una historia entretenida sobre un chico que hace todo lo posible para que su madre, recien salída del coma, no recaiga del disgusto al ver como su querida Alemania del Este se ha colapsado. Para ello este chico, Daniel Brühl en el papel de Alexander, nos da una clase de manipulación mediática, creando noticias falsas sobre una Alemania ideal.

Su carácter de tragicomedia no peca de comedia ni de tragedia, se mantiene en un balance durante la práctica totalidad de la película, lo que no significa que pueda llegar a límites de sensibilidad elegante propios de películas indie. Las circunstancias que rodean a las peripecias que vive Alexander para mantener en pie su utopía no es un simple fondo rojo donde se nota que los personajes están en la Alemania de finales de los 89 y principios de los 90. Lo que consigue la película es darnos la historia masticada e introducirnos en ella de la manera más cómoda y sencilla posible, como lo hicieran en la serie animada de “Erase una vez el hombre”, con la diferencia que Goodbye Lennin! es una clase para adultos. Por didactico no peca de pedante ni aburrido, simplemente necesitamos que nos guste la historia principal para que nos terminemos prendando de cómo pasaron aquellos años los berlineses.

Una película joven fresca y divertida, pero lo suficiente para poblar el interés de muchos tipos diferentes de audiencia.

Popeye (1980)

Es como es

¿Robin Williams hizo de Popeye en su papel debut en la gran pantalla? Descubran este musical-humor-acción donde lo cutre hace reír.

Os voy a hablar de una película de la que muchos desconocen pero merece la pena hablar de ella, Popeye.
En el año 1980, con un presupuesto de 20 millones de dólares, se sacó la versión de carne y hueso del personaje de comic que se hinchaba a espinacas. El actor que interpreta al marinero con el ojo saltón es ni más ni menos que Robin Williams en su papel debutante de la gran pantalla. Shelley Duvall (actriz que terminaría trabajando con directores como Stanley Kubrick en El Resplandor o Tim Burton en el corto Frankenweenie) sigue los patosos movimientos de Olivia. Hasta aquí todo puede pintar bien.
La película tiene un humor que, a día de hoy, está más caducado que las propias espinacas que se comió Popeye por primera vez. Si a eso le sumamos un musical que enreda a la película, son letras de lo más predecibles, durante toda la cinta te llevarás las manos a la cara, y mientras giras la cabeza de izquierda a derecha te preguntas, ¿esta película caló en antaño?, pues facturaron el doble de lo invertido. La historia que viven los personajes en Puerto Dulce (rodado en una villa en Malta) busca ser entrañable. Al amable Williams ya en su papel de Popeye se le coge cariño y se pueden ver los cimientos de lo que es a día de hoy su carrera como actor. Los demás personajes como Brutus y los demás habitantes del escenario de atrezo están bastante bien caracterizados.

El argumento se divide en varias historias pero centrada en una principal, la búsqueda del padre de Popeye. Más adelante ésta misión va perdiendo importancia ya que la adquieren otros hechos que durante el film se van desarrollando. No deja de ser una película para niños-familia, con mensaje positivo y el alza de un héroe que fue tan popular como el marinero de la pipa y los brazos deformes.

Los recursos utilizados son bastante característicos teniendo en cuenta la época en la que la película fue producida. Aún así, se pueden ver chapuzas como muñecos volando haciendo las veces de actores, o la enorme evidencia de que esa casa que se cae a pedazos es cartón puro y nada más.

Popeye cae bien, como la mayoría de los personajes de Williams, y aunque esta película tiene poco que sorprende a un público del siglo XXI, es interesante ver como se hace una película de humor-acción al estilo Jackie Chan con los pocos recursos que el director de la adaptación fílmica, Robert Altman(Nashville, MASH), contaba a finales de los 70.

Con espinacas o sin ellas, Robin Williams es un grande, aunque lamentablemente esta no es su peor película…