CHRIS CORNELL – Gran Teatro del Liceo de Barcelona [CRÓNICA]

Canciones de libro y perfume de caballero
El líder de bandas de culto como Soundgarden y Audioslave se rindió ante los clásicos de su cancionero y al arte de versionar en una noche de madera y perfume de caballero.
Desde que en 2011 lanzase Songbook, el disco en directo con el que abrazó una puesta en escena acústica, madura y asentada, Chris Cornell se ha centrado en mejorar su habilidad en lo básico y lo desenchufado. Tan relevante fue ese LP, que su último disco, Higher Truth, es una consecuencia directa de ese giro en la performance que todos aquellos que prefieren verle desde una butaca han celebrado. Atrás queda aquella leyenda del grunge de los años noventa que sufrió la ira de sus fans cuando se atrevió con un experimento llamado Scream que atrajo como nunca a masas de jóvenes que acudieron a conciertos como el BBK Live de Bilbao de 2009 con muchas ganas de fiesta. Anoche en Barcelona la tónica era otra. Los jóvenes desaliñados con pantalones cortos dejaron paso a treintañeros nostálgicos que llenaron el Liceo con un perfume de caballero mientras éramos testigos de un setlist con el que el artista se rindió ante los clásicos de su propia ingeniería y dejó de lado las obras de su carrera en solitario.
Cornell también quiso aprovechar para explotar sus cualidades en el arte de versionar, con temas como ‘The Times They Are A-Changin’‘ de Bob Dylan, ‘One‘ de U2 con letra de Metallica, la desgarradora ‘Billie Jean‘ que poco tiene que ver con cómo la cantaba Michael Jackson, ‘A Day in the Life‘ de los Beatles, y ‘Nothing Compares 2 U‘, con la que abrió el concierto para homenajear al fallecido Prince. Su actuación no contó con una estructura demasiado definida pero es que tampoco lo necesitaba. Una leyenda del grunge como es Chris Cornell solamente necesita una guitarra (aunque se llevó unas seis) y una alfombra para entretener a un teatro lleno hasta la bandera y muy entusiasmado al escuchar cómo el norteamericano se sacaba con la acústica canciones de libro de historia del rock como ‘Black Hole Sun‘ y ‘Fell On Black Days‘ de Soundgarden, del mismo modo que regalaba al público aquellas baladas que solía tocar con Tom Morello en grandes escenarios como ‘Like a Stone‘ y ‘Getaway Car‘.
Fue generoso con las anécdotas y en varias ocasiones se levantó para darse un paseo por el escenario mientras cantaba y tocaba. El público fue uno con el artista cuando se animo a dar palmas con ‘Rusty Cage‘, sobre todo teniendo en cuenta que la gran mayoría acudió a su butaca para escuchar canciones que marcaron una época hace décadas. El nivel de ‘fanservice‘ fue tan descarado que Cornell pareció obviar su trabajo en solitario. Solamente diez de las 26 canciones que tocó pertenecían a su discografía como ‘solo artist’, de las cuales únicamente cinco sirvieron para presentar su último disco a pesar de que el concierto forma parte de la gira Higher Truth. Los que ya se traían el Songbook estudiado no se llevaron demasiadas sorpresas al ver cómo Chris Cornell versionaba su propio cancionero con una guitarra acústica, pero los que entraron anoche por la puerta del Liceo con la intención de reencontrarse con los viejos tiempos salieron con el paladar satisfecho tras haber probado un buen vino de barrica añeja.
Setlist
1. Nothing Compares 2 U
2. Before We Disappear
3. Can’t Change Me
4. The Times They Are A-Changin’
5. Nearly Forgot My Broken Heart
6. Like a Stone
7. Fell on Black Days
8. One
9. Doesn’t Remind Me
10. Getaway Car
11. Say Hello 2 Heaven
12. Blow Up the Outside World
13. Let Your Eyes Wander
14. You Know My Name
15. Billie Jean
16. Black Hole Sun
17. Rusty Cage
18. When I’m Down
19. I Am the Highway
20. Sunshower
21. Hunger Strike
22. A Day in the Life
———————————————–
23. Wooden Jesus
24. Seasons
25. Josephine
26. Higher Truth

Premios MMM 2015

El 2015 ha sido una cantera de joyas en lo sonoro y lo visual. Retornos para alimentar a los nostálgicos y nuevos sonidos para llenar de esperanza a los agnósticos. Un año más, he intentado seleccionar lo mejor que ha pasado por mis papilas gustativas, así que espero que encuentres al menos un caramelo en esta bolsa de premiados.

Mejor disco: + –
Cinco años de gestación no son nada cuando una banda como Mew crea una obra absolutamente inspiradora, reconfortante, plena y profunda. Jonas Bjerre y su séquito ha conseguido con + – generar una obra maestra del pop retomando la majestuosidad del rock progresivo y manteniendo la coherencia en la tierna voz del cantante entre la robustez de las guitarras y la percusión.
Mejor película: Yo, Él y Raquel
El título original, Me and Earl and the Dying Girl tiene mucho más sentido que la traducción que le han dado en territorio ibérico, porque Yo, Él y Raquel es la historia de dos chicos de Instituto que se enfrentan por primera vez a la posibilidad de que una compañera de clase con leucemia acabe bajo tierra. El tejano Alfonso Gomez Rejon se atreve con el cine indie en una historia con una gran cantidad de referencias culturales, humor negro e interpretaciones magnéticas y maduras. Por si fuera poco, el señor Brian Eno se encarga de la banda sonora. Está mal vendida por algunos críticos como la hermana de Bajo la Misma Estrella, pero este cine no es un generador de club de fans y pinturas en la frente.
Mejor canción: Rows
Esta canción dividida en tres fases comienza reconfortando al oyente con Jonas Bjerre acercándose al micrófono para cantar “it’s allright, anything you can wish for you can do”. Es la esencia más pura de Mew, con la sensibilidad del cantante abriéndose paso entre el robusto bajo de Johan Wohlert, las metálicas guitarras de Bo Madsen y la batería progresiva de Silas. Una obra maestra absoluta de 10 minutos que no tiene nada que envidiarle a grandes hits de esta banda danesa como Comforting Sounds.
Mejor videoclip: Nearly Forgot My Broken Heart
Buena dirección, gran canción, humor negro, el propio cantante como protagonista y una trama que le permite ganar con cada visionado. Estos cuatro factores son la receta secreta del videoclip que le ha dedicado Chris Cornell al primer single de su último LP para contar la historia de un hombre que se libró de la pena de muerte para vivir una cadena perpetua en un matrimonio que nunca quiso firmar. Una curiosidad: el niño rubio que sujeta un rosario es uno de los hijos del líder de Soundgarden.
Mejor concierto: Damien Rice en el Parco della Musica de Roma
Personalmente, el pasado 25 de juliocumplí un sueño en Roma que empecé a gestar desde que la voz y acústica de Damien Rice acompañase aquel encuentro entre Natalie Portman y Jude Law en la primera escena de Closer. Más solo que nunca y frente a 3.000 espectadores, este irlandés demostró que primero está él y luego el resto de cantantes folk. El corazón y la rabia que imprimió aquella noche a canciones como 9 Crimes parecían prender el escenario ante la devoción de miles de italianos que se volvieron a enamorar una vez más de un caballero que genera adeptos hasta en los huecos entre canciones.
Mejor debut: Trickfinger
Trickfinger es el alter ego electrónico de John Frusciante, ex guitarrista de los Red Hot Chili Peppers y estandarte de las mejores etapas del cuarteto californiano de Give it Away y Californication. Un proyecto que seguramente no vaya más allá de este LP homónimo pero que ha logrado que Frusciante abrace definitivamente la electrónica tras varios discos coqueteando con lo techno. Este disco es un acid house que recuerda al Aphex Twin más ambient y que se disfruta especialmente si se escucha sin prejuicios y teniendo en cuenta que este trabajo no tiene nada que ver con aquel guitarrista de hits como By the Way y Under the Bridge.

CHRIS CORNELL – Higher Truth [Reseña]

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Fuego de leña
El líder de Soundgarden continúa la estela de Songbook y lanza un disco en el que Chris Cornell se hace íntimo de la acústica con una pila de temas acogedores que suenan a caballo entre Euphoria Morning y Carry On.
★★★☆☆ 
A los que se horrorizaron con Scream y los coqueteos de Chris Cornell con el mundo del pop electrónico producido por Timbaland les alegrará saber que esta leyenda del grunge ha vuelto a una propuesta más madura y sosegada que su anterior LP de estudio. Después de volver a girar alrededor del mundo con Soundgarden y lanzar un disco con ellos, este músico de 51 años nacido en Seattle grabó un CD titulado Songbook en el que recopilaba los mejores momentos de su última gira en solitario con una guitarra acústica como única arma.
Ahora este señor de voz desgarrada y sensibilidad desgarradora ha vuelto con Higher Truth. La buena noticia es que suena parecido a Euphoria Morning y la mala es que también guarda algo de la estela carcamal de Carry On. Arranca con una todopoderosa ‘Nearly Forgot My Broken Heart‘ para continuar con ‘Dead Wishes‘, una canción cuya introducción te hará desear que todo el disco suene siguiendo esos arpegios. Con su cuarto disco de estudio en solitario, Chris Cornell saca las mantas para el invierno con canciones como ‘Before We Disappear‘, ‘Let Your Eyes Wander‘, ‘Circling‘, ‘Through The Window‘ y ‘Josephine, por lo que, tras varias escuchas, el oyente se irá sintiendo cada vez más arropado según avanza el minutaje. 
Con ‘Higher Truth‘, Chris Cornell se pone épico en un viaje a una montaña nevada tras el cual enciende una hoguera que empieza calentando con un piano que abre una balada rock de las que deberían haber predominado en Carry On. Scream gana a este disco en que arriesgaba más y en muchas ocasiones salía ganando, pero bien es cierto que es un lujo escuchar una voz tan carismática y reconocible del rock con la única compañía de instrumentos que son regalos de la naturaleza. Solamente en algunos temas como ‘Murderer of Blue Skies‘ y ‘Our Time In The Universe‘, Cornell hace más uso de su banda para llegar al clímax que los fans de Soundgarden buscan escuchar en él.
Tracklist_
01. Nearly Forgot My Broken Heart
02. Dead Wishes
03. Worried Moon
04. Before We Disapppear
05. Through the Window
06. Josephine
07. Murderer of Blue Skies
08. Higher Truth
09. Let Your Eyes Wander
10. Only These Words
11. Circling
12. Our Time in the Universe

Chris Cornell – Enemy [Traducida]

Ya sabemos que el cambio de sonido en el último disco de Chris Cornell se llevó críticas de todo tipo: O te gusta o lo odias. Pero Chris Cornell, ahora con su reencuentro con su banda Soundgarden, demuestra que el alma rock nunca salió de él.

Enemy‘, de las mejores de Scream, explota sus registros de voz en una canción techno-pop-soul sobre el mal infinito.

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Enemigo
Cada vez que la sangre corre
Por mi cabeza
Escucho el timbre
Algo para recordarme
Que no estoy muerto
O atrapado
Escucho la voz
Y lo que dice
Nunca es dulce
Es algo
En lo que nací, supongo
Viviendo en mí
Sin precio
Nada que diga
Hará que mejore
Nada que vea
Hará que lo pierda de vista
Nada
Que tome
Hará que duerma por la noche
Duerma por la noche
Cuando miro dentro
Siento
Que debería estar corriendo
Nunca me sacudiré
Esta sensación
Hasta que no sienta nada
Tengo al enemigo
Dentro de mí
Todo el tiempo
Vuelvo a respirar
Siento el aguijón
Todos a mi alrededor
Parecen tan entumecidos
Yo lo siento todo
Tomándome mi tiempo
Para desenredar los alambres
Y mirar fijamente a mi cordura
Tirando el martillo
Y apretando el gatillo
Lo se
La bala soy yo

Enemy
Every time the blood
Runs to my head
I hear the ring
Something to remind me
I’m not dead
Or caught in between
I listen to the voice
And what it says
It’s never sweet
It’s something
I was born into, I guess
Living in me

No price
Nothing I pay
Will make it alright
Nothing I see
Will make it lose sight
Nothing I take will
Make me sleep at night
Sleep at night
When I look within
I feel like I
Should be running
I will never shake
This feeling
Till I feel nothing

I have the enemy
Inside of me

Every time
I take another breath
I feel the sting
Every one around me
Seems so numb
I feel everything

Taking my time
To untangle the wires
And stare into my sanity
Dropping the hammer
And pulling the trigger
I know now
The bullet is me

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Chris Cornell – Two Drink Minimum (Traducida)

Alguien dijo una vez: “¿Beber para ahogar las penas? ¿Qué dices? Si el alcohol es depresivo“.

Two Drink Minimum no es solo un oculto capricho blues-rock en el álbum de corte pop-soul electrónico de Chris Cornell, sino un cartel que podemos encontrar en algunos bares de Estados Unidos, donde es obligatorio pedirse al menos dos bebidas, evitando así el clásico ratero: “Me das un baso de agua del grifo”.

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Dos Tragos Mínimo

Una promesa tan abierta se desvanece y al sol se le olvida salir

Cerca del final, tengo sed pero es mejor que siga sin beber

No más de dos tragos para ahogar las penas

Me quedo mirando al vaso y espero a que el tiempo pase

Y gracias por la oferta pero sabes que debo rehusar

No más de dos tragos para ahogar las penas

Solía haber un tiempo

Cuando podía mantener mi cabeza bien alta

Tenía toda la vida por delante y los ríos llevaban vino

Y tenía a mi amor a mi lado, y todo iba tan bien

Pero ahora el viaje ha terminado

Es difícil decir adiós

Una promesa tan abierta se desvanece y la medianoche se convierte en día

Me encantaría ahogar mi pena pero no puedo mentir

No más de dos tragos para ahogar las penas

¿Vuelve Soundgarden?

Desde 1997, la banda de grunge capitaneada por Chris Cornell no se han visto las caras para algo más que algún cameo en alguno de los conciertos de Cornell. Ahora la voz del grupo anuncia el final de una ruptura que ha durado 12 años.

Hasta ahora solamente hay especulaciones, pero yo apuesto por una recopilación de temas inéditos y una pequeña gira. Si no, ¿por qué estaría Cornell dejándose el pelo largo?

Os dejo con un vídeo que huele a princípios de los 90:

BBK Live 09, Jueves 10 de julio (Chris Cornell, Kaiser Chiefs, Jane’s Addiction)

Todo lo Chris Cornell que se puede llegar a ser

A Bilbao llegó un Chris Cornell histórico, que dio un verdadero espectáculo repasando toda su carrera desde los 80, metiendo repertorio de todas las bandas que ha liderado y su, más potente que nunca, carrera en solitario. El BBK Live sigue creciendo.

A modo de tributo a los que se enamoraron del grunge de Soundgarden, el escenario abría el espectáculo con una versión a violines y violoncelos de la más conocida de esta banda: Black Hole Sun. Acto seguido, la dulzura de estas cuerdas ceden para dar paso a la introducción de su último disco en solitario, Scream, y por consiguiente, a la primera canción de este álbum: Part Of Me. Aquí empezó la fiesta. La banda convertía esta canción electrónica perfectamente al directo y Chris Cornell aparecía micrófono en mano desde el backstage cantando las primeras líneas: “Little girl, I love when she talks to me

Cornell distribuyó el setlist en bloques diferenciados por sus etapas (Soundgarden, Temple of the Dog, Audioslave…etc). Con Time, terminaba el primer bloque de presentación de su último disco, para dar un gran paso hacia atrás en su historia con las Let Me Drown y Outshined, de Soundgarden.

Coincidiendo con la semana del funeral de Michael Jackson, Cornell aprovechó para interpretar su versión de Billie Jean, que figura en su anterior trabajo en solitario, Carry On. Una autentica balada soul cantada desde el alma donde animó al público a cantarla con él.

Temple of the Dog, grupo fundado y liderado por el Cornell, también tenía su bloque con Hunger Strike, una balada roquera Americana, que transporta a los años de pelo largo, pañuelo en la cabeza y chupa de cuero, dio un poco de calma al gran espectáculo que se estaba dando lugar en aquella colina bilbaína desde las 20:40.

Pero la calma dura poco cuando Cornell pisa un escenario. Era la hora de meterse de lleno con dos de los temas más potentes de Audioslave: Show Me How To Live y Cochise. Llegados a este punto el público ofrecía entrega total, la banda disfrutaba en su comodidad y espectáculo y Chris Cornell era el mesías de todo este enclave musical.

Una vez logrado este clímax, era el momento perfecto para volver a la promoción de su último álbum con Watch Out (autentico subidón imparable) y Scream. Pasado este tramo, Cornell piso territorio cinematográfico con dos de sus más importantes creaciones para las bandas sonoras de Solteros (con la canción Seasons) y James Bond Casino Royale (You Know My Name, que introdujo preguntándole al público varias veces: “¿Sabéis cómo me llamo?”).

Un concierto de Chris Cornell no puede terminar de otra manera que no sea con rock. Soundgarden y Audioslave fueron los protagonistas de esta traca final. La rápida Spoonman fue tan inmensa que parecía ser el tema de despedida, pero Cornell volvió a los tiempos de Tom Morello y los otros ex componentes de Audioslave con What You Want, un alarido de rabia, desesperación y redención. Y para cerrar, nada mejor que un tema mítico de Soungarden como Rusty Cage, que dejó esa estela grunge que aún resonaba una vez finalizado el concierto.

A pesar de que se echó en falta a un guitarra como Tom Morello o la sujeción y personalidad de una banda como Soundgarden, la banda que acompañaba a Cornell estuvo a la altura del espectáculo. Me quedo con el batería y su brutal solo en Spoonman. Además no pararon de regalar baquetas y púas al público (calculo, sin exageraciones, unas 40 púas, que lanzaron a esos brazos en alto que disfrutaban del show), en ocasiones incluso jugaban al tenis con las guitarras y las púas en mitad de la actuación, era soberbio.

El más delgado que nunca Chris Cornell estuvo simpático, entregado, y con una de las mejores voces que recuerdo en sus directos. Tocó todos los palos, demostrando que es uno de los compositores más prolíficos y dinámicos de nuestra generación. Sus cambios de estilo pueden resultar agresivos a primera instancia pero un hombre que da este tipo de conciertos no puede decepcionar a nadie que haya entrado en contacto con su histórica carrera musical.

Esa misma noche tuve el pacer de disfrutar de los Kaiser Chiefs, que transmitieron mucha positividad y levantaron muchos brazos en la gran masa de público. Una banda idónea para un festival.

Hasta el sol de Bilbao se esperó a ponerse para ver salir a Jane’s Addiction al escenario en la medianoche. Me esperaba un sonido y puesta en escena más positivos en esta banda que se reencuentra tras su separación a principio de los 90. Los encontré distantes, sombríos, con muy buena técnica musical pero faltaba algo de corazón a pesar de contar con el teatrero Perry Farrell, una auténtica loca en el escenario. Esa voz aguda con efectos de eco no era como la recordaba. Los solos de guitarra de Dave Navarro eran pura técnica, pero faltaba entusiasmo. En fin, no se si jugaron a ser oscuros y les salió mal, o este reencuentro ha sido algo forzado para solo satisfacer a los grandes seguidores de este mito musical. Admito que abandoné cuando escuche Been Caught Stealing, muy falta de pasión y diversión.

Chris Cornell – Spoonman (BBK Live 09)

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Fotografía y video: Mezken