BBK LIVE 2012, viernes 13 de julio, Bilbao

El BBK se viene arriba
Por cartel y actitud, el BBK Livesupera al indestructible FIB. Bandas como Noah and the Whaleahuyentan el mal tiempo de la tarde y Radiohead arropa a los casi40.000 asistentes al llegar la noche.
Radiohead es humano. No en el sentidode equivocarse, que volvieron a dar en Kobetamendi un conciertoimpecable, si no por la imposibilidad de guardar dentro elsentimiento de pérdida por el fallecimiento de Scott Johnson,técnico de sonido de la banda, tras el hundimiento del escenariomientras preparaban la actuación para uno de sus conciertos enCanadá.
Con una puesta en escena era humilde, dadoque su impresionante despliegue de pantallas y luces se perdió en elaccidente, Radiohead volvía a España tras cancelar sieteconciertos por causa de la tragedia. Aún así salieron, sin delirios de grandeza, para centrarse en los temas de sus últimos dos discoscomo ‘Bloom’, la ágil y longeva ‘15 Steps‘, la eléctrica sobrecargade guitarras de ‘Bodysnatchers‘ o la recuperada y potenciada ‘GoodMorning Mr. Magpie‘.
Fue un concierto centrado en loelectrónico y lo cíclico. Una actuación embrujada, nocturna y casi  fúnebre de no ser por la simpatía y humor de ThomYorke y las ganas que le ponen estos cinco hombres sobre elescenario. No todo iba a ser baile y viaje, también lanzaron besos ala audiencia como ‘Pyramid Song‘, la conmovedora ‘Nude‘ o la reciente ‘The Daily Mail‘, pasando así de la frenética matemática a la exactitud de unsonido limpio apoyado sobre el piano de Yorke.
Su disco más afamado, elOK Computer, quitaron la sed de muchos fans al uso de Radiohead con temas como ‘Karma Police‘ y ‘Paranoid Android‘, que cerró una actuación máscorta que lo ‘prometido’ en el horario del festival.
Por la tarde, un viento agresivoempujaba las grises nubes ysacudía los escenarios recordando la tragedia. Pero grupos como Noahand the Whale hicieron que la lluvia no fuera más que unaamenaza. Con una actuación positiva, los ingleses dedicaron más dela mitad de su setlist a introducir su nuevo disco, Last Night onEarth. De este último trabajo, las que más calaron fueron ‘Waiting My Chance To Come‘, el estribillo de ‘Old Joy‘ y ‘Tonight is the Kind of Night‘,canción que introdujeron mencionando a Radiohead como el cabeza decartel de un festival que podía pasar de todo.
Resumieron la melancolía de suanterior trabajo en un solo tema, ‘Blue Skies‘, que no desentonó enuna actuación positiva llena de sonrisas cruzadas y con un CharlieFink que no paraba de saltar de monitor en monitor, disfrutando comoun nene de la actuación.
Luego llegaron al mismo escenario TheKooks, manteniendo ese espírito de festividad y cumpliendo con unbuen concierto de sonido perfecto y performance envidiable. Por elnuevo escenario que estrenaba el festival, el más pequeño de lostres (sin contar el escenario Vodafone), pasaron los Here We GoMagic, un grupo producido por el quinto Radiohead, Nigel Godrich, que trajo desde Brooklyn canciones en ‘loop’ pero de unaintensidad creciente que supieron controlar en todo momento con temastan abundantes como ‘Collector‘ o ‘How Do I Know‘, hasta atraer al escenario a unnúmero de personas infinitamente mayor que el que se podía ver alprincipio.
Los demás días del festival ya teníanun cartel y acogida envidiables, pero es que lo del viernes 13 fuealgo terrorífico para cualquier festival que quiera plantarle caraal BBK Live, a quien ya tenemos que tratar de ‘Don’ BBK Live por todolo que está demostrando cada año. Ahora falta esperar si no se hanpuesto el listón muy alto con esta y las anteriores ediciones conrespecto a la que ya estarán preparando para el 2013.Sea como sea, el BBK está más ‘live’ que nunca.  

Coldplay – BBK Live 2011 Bilbao

Alfa, beta y gama

Los dos primeros discos de Codlplay resucitaron en una noche de verano en la que pasó algo insólito: Las nuevas canciones fueron protagonistas.
Estamos ya en verano, que se note. A pesar del lento ritmo de venta de entradas para el festival BBK Live de Bilbao, el escenario principal se terminó llenando de unas 40.000 personas en la primera noche del festival.
Por el mismo escenario pasó Russian Red, que entró bien para un público demasiado entregado dado el desafío que tenía en frente la madrileña. También Beady Eye, la banda ataúd del que fuera líder de los Oasis, Liam Gallagher, en un concierto carroza y seco durante el cuál el público bajó los brazos. Ni siquiera el hecho de que Gallagher bajara al foso a dar manos y autógrafos salvó la actuación.
A las pocas horas el escenario se llenó literalmente de color hasta su eclosión con la entrada de Coldplay. Con un setlist calcadito al que dieran en festivales como Glastombury o Rock am Ring, el cuarteto entró con un maravilloso espectáculo de luces y colores vivos con una nueva, ‘Hurts in Heaven’, que supo precisamente a eso, gloria celestial.
El color predominaba y Chris Martin no falló en su gran capacidad de ‘show-man’ dando volteretas por el suelo en ‘Lost!’, agradeciendo al público las esperas y desplazamientos y dedicando sus canciones a Russian Red y Blondie.
Los temas nuevos sonaban curtidos, no solamente los que ocupan su nuevo EP, ‘Every Teardrop is a Waterfall’ y ‘Major Minus’, si no también las inéditas en estudio como la tranquila ‘Us Against the World’ y ‘Charlie Brown’.
Fue un concierto algo precipitado, algo que resulta normal en la agenda de un festival, pero que afectó sobre todo a sus pesos pesados ‘Viva la Vida’ y ‘Fix You’, que no contaron con el largo al que nos tenían acostumbrados. Igualmente no fue un ‘llego-toco-singles-y-me-voy’, Coldplay demostró que sigue sorprendiendo a la hora de elegir los temas para sus conciertos al dar la mayor cobertura a sus primeros discos Parachutes y A Rush of Blood to the Head, dejando solamente hueco para un tema del X&Y y 3 para su último LP Viva la Vida or Death and All His Friends. 
Esta es la ventaja de estar fuera de una gira promocional. Los riesgos, experimentos, las canciones que hace años que no sacan a directo como ‘Everything’s Not Lost’ y ‘Live is for Living’. Un concierto para amantes de la banda y de las sorpresas. Una actuación íntegramente veraniega, con más color que un frutero tropical y más energía positiva que una jarra de sangría a pie de playa (bueno, con matices).
Con X&Y terminaron una trilogía y con Viva la Vida empezaron una nueva historia para colorear. El nuevo sonido no se aleja de ese ‘blues’ pictórico y optimismo de alto voltaje, si no que lo reafirma, lo refresca, lo rejuvenece y mantiene el listón de una banda que es capaz de entretener con canciones que el público nunca había escuchado antes.
Lugar 3.5: Se agradece del BBK su temperatura fresca, que no pasó de cuatro gotas justo antes de la actuación de Coldplay. Espacio de sobra y sonido suficiente.

Público 3.5: Sigue vivo el mito del público de Coldplay pero el nivel de entrega fue justito para lo que acostumbra. Espectadores variopintos sin achuchones graves.
Setlist

Hurts Like Heaven
Yellow
In My Place
Major Minus
Lost!
The Scientist
Shiver
Violet Hill
God Put A Smile Upon Your Face
Everything’s Not Lost
Us Against the World
Politik
Viva La Vida
Charlie Brown
Life Is For Living
——–
Clocks
Fix You
Every Teardrop is a Waterfall

BBK Live 09, Jueves 10 de julio (Chris Cornell, Kaiser Chiefs, Jane’s Addiction)

Todo lo Chris Cornell que se puede llegar a ser

A Bilbao llegó un Chris Cornell histórico, que dio un verdadero espectáculo repasando toda su carrera desde los 80, metiendo repertorio de todas las bandas que ha liderado y su, más potente que nunca, carrera en solitario. El BBK Live sigue creciendo.

A modo de tributo a los que se enamoraron del grunge de Soundgarden, el escenario abría el espectáculo con una versión a violines y violoncelos de la más conocida de esta banda: Black Hole Sun. Acto seguido, la dulzura de estas cuerdas ceden para dar paso a la introducción de su último disco en solitario, Scream, y por consiguiente, a la primera canción de este álbum: Part Of Me. Aquí empezó la fiesta. La banda convertía esta canción electrónica perfectamente al directo y Chris Cornell aparecía micrófono en mano desde el backstage cantando las primeras líneas: “Little girl, I love when she talks to me

Cornell distribuyó el setlist en bloques diferenciados por sus etapas (Soundgarden, Temple of the Dog, Audioslave…etc). Con Time, terminaba el primer bloque de presentación de su último disco, para dar un gran paso hacia atrás en su historia con las Let Me Drown y Outshined, de Soundgarden.

Coincidiendo con la semana del funeral de Michael Jackson, Cornell aprovechó para interpretar su versión de Billie Jean, que figura en su anterior trabajo en solitario, Carry On. Una autentica balada soul cantada desde el alma donde animó al público a cantarla con él.

Temple of the Dog, grupo fundado y liderado por el Cornell, también tenía su bloque con Hunger Strike, una balada roquera Americana, que transporta a los años de pelo largo, pañuelo en la cabeza y chupa de cuero, dio un poco de calma al gran espectáculo que se estaba dando lugar en aquella colina bilbaína desde las 20:40.

Pero la calma dura poco cuando Cornell pisa un escenario. Era la hora de meterse de lleno con dos de los temas más potentes de Audioslave: Show Me How To Live y Cochise. Llegados a este punto el público ofrecía entrega total, la banda disfrutaba en su comodidad y espectáculo y Chris Cornell era el mesías de todo este enclave musical.

Una vez logrado este clímax, era el momento perfecto para volver a la promoción de su último álbum con Watch Out (autentico subidón imparable) y Scream. Pasado este tramo, Cornell piso territorio cinematográfico con dos de sus más importantes creaciones para las bandas sonoras de Solteros (con la canción Seasons) y James Bond Casino Royale (You Know My Name, que introdujo preguntándole al público varias veces: “¿Sabéis cómo me llamo?”).

Un concierto de Chris Cornell no puede terminar de otra manera que no sea con rock. Soundgarden y Audioslave fueron los protagonistas de esta traca final. La rápida Spoonman fue tan inmensa que parecía ser el tema de despedida, pero Cornell volvió a los tiempos de Tom Morello y los otros ex componentes de Audioslave con What You Want, un alarido de rabia, desesperación y redención. Y para cerrar, nada mejor que un tema mítico de Soungarden como Rusty Cage, que dejó esa estela grunge que aún resonaba una vez finalizado el concierto.

A pesar de que se echó en falta a un guitarra como Tom Morello o la sujeción y personalidad de una banda como Soundgarden, la banda que acompañaba a Cornell estuvo a la altura del espectáculo. Me quedo con el batería y su brutal solo en Spoonman. Además no pararon de regalar baquetas y púas al público (calculo, sin exageraciones, unas 40 púas, que lanzaron a esos brazos en alto que disfrutaban del show), en ocasiones incluso jugaban al tenis con las guitarras y las púas en mitad de la actuación, era soberbio.

El más delgado que nunca Chris Cornell estuvo simpático, entregado, y con una de las mejores voces que recuerdo en sus directos. Tocó todos los palos, demostrando que es uno de los compositores más prolíficos y dinámicos de nuestra generación. Sus cambios de estilo pueden resultar agresivos a primera instancia pero un hombre que da este tipo de conciertos no puede decepcionar a nadie que haya entrado en contacto con su histórica carrera musical.

Esa misma noche tuve el pacer de disfrutar de los Kaiser Chiefs, que transmitieron mucha positividad y levantaron muchos brazos en la gran masa de público. Una banda idónea para un festival.

Hasta el sol de Bilbao se esperó a ponerse para ver salir a Jane’s Addiction al escenario en la medianoche. Me esperaba un sonido y puesta en escena más positivos en esta banda que se reencuentra tras su separación a principio de los 90. Los encontré distantes, sombríos, con muy buena técnica musical pero faltaba algo de corazón a pesar de contar con el teatrero Perry Farrell, una auténtica loca en el escenario. Esa voz aguda con efectos de eco no era como la recordaba. Los solos de guitarra de Dave Navarro eran pura técnica, pero faltaba entusiasmo. En fin, no se si jugaron a ser oscuros y les salió mal, o este reencuentro ha sido algo forzado para solo satisfacer a los grandes seguidores de este mito musical. Admito que abandoné cuando escuche Been Caught Stealing, muy falta de pasión y diversión.

Chris Cornell – Spoonman (BBK Live 09)

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Fotografía y video: Mezken