Tetro (2009)

Coppola vuelve ‘por la puerta chica’



Francis ‘El Padrino’ Coppola regresa por la puerta pequeña, la del cine independiente, para contarnos un drama generacional, una historia que ahonda en una familia de turbio pasado. Dos hermanos: Tetro y Bennie; una mujer, Miranda; un arte, el teatro; un lugar, Argentina.



Cuando Bennie, el hermano pequeño de Tetro, visita a su hermano en La Boca, la primera sensación que se destaca en el principio del film es el contraste entre la ternura de Miranda (Maribel Verdú) con el carácter ‘cascarrabico’ de Tetro (Vincent Gallo, un maestro para papeles del estilo: conpungido con la vida que le machacó, lo que justifica su mal humor). Pero Bennie (Alden Ehrenreich) lo cambia todo, abre una caja de pandora donde encuentra la opera prima de Tetro, una serie de escritos y anotaciones que desvelan el pasado inédito, no solo de su hermano, sino de sí mismo.



Excelente fotografía y escenografía (propias de Coppola…), una historia que toca con guantes de misterio el tema de los lazos de sangre en profundidad, y escenas de casi todo tipo.



En tan arriesgado proyecto, (un corte de manga a críticos y a todos que le daban por muerto) Coppola apuesta por poner una cara y unos ojos a la película que resultan fatales desde una butaca. Vincent Gallo transmite y mucho con un personaje que es una especie de congregación de todos sus anteriores personajes. Quizás no sea un actor camaleónico, pero su uni-personaje es un arma secreta cinematográfica que Coppola ha sabido aprovechar. En cuanto al resto del reparto…Es cierto que Alden Ehrenreich es el nuevo Di Carpio, borda el papel de hermano pequeño que mira con ojos como platos a su hermano del alma. Nuestras compatriotas, Maribel Verdú y Carmen Maura (en un seco papel de crítica de teatro) cumplen su cometido, y a pesar de que Verdú tenía más que perder y arriesgar con un papel tan intenso y trabajoso como es el de la novia del complicado protagonista, solo falla en su sobre actuación cuando interpreta su texto en inglés.



Tiene detalles, recursos, momentos, realización, e historia muy buenas. Le fallan alguna que otra vuelta de tuerca como el utilizar las escenas a color para las escenas de flash-back, o el a veces descarado homenaje que Coppola le rinde a la cultura Argentina, hasta el punto que se confunde admiración por agradecimiento hacia el país, ¿tributo o peloteo yanqui?



Blanco y negro, teatro, colores, muerte, pasado, abandono, dolor, trauma, sueños rotos, mentiras, corazón, apoyo.



Tetroccini.