NOAH AND THE WHALE – Give It All Back [TRADUCIDA]

Especialmente dedicada para todos aquellos que empezaron una banda musical temprano y con sus colegas. El videoclip de esta canción no podía ser otro y se convierte en uno de los mejores de Noah and the Whale.

Darlo Todo
El mundo nunca pareció tan grande
Que el verano del 98
Pasando la vida en las afueras
Planificando mi escapada
Me dejé el pelo por los hombros
Formé una banda con un par de amigos
Nos llamábamos los ‘Devils Playhouse’
Influencias como ‘Bruce’ y ‘The Band’
Cantábamos y tocábamos, rock and roll simple de tres acordes
Mientras que a kilómetros de distancia, los otros niños simplemente se hacían mayores
Pero nosotros estamos construyendo nuestra salida

Practicábamos todas las semanas en mi habitación
Mientras mis padres estaban trabajando en la ciudad
Y una mañana en el salón de actos del colegio
Tocamos una versión de ‘Don’t Let Me Down’
La actuación fue nerviosa y torpe
Pero la pasión fue real y profunda
Los niños del público riéndose
Mientras nosotros mirábamos al suelo

Pero una victoria
Para los niños que creen en el rock and roll
Sé que para mí
Esa actuación vive y nunca envejece
Estamos construyendo nuestra salida

Bueno, lo daría todo por hacerlo otra vez
Volver atrás en el tiempo y estar con mis amigos
Esta noche

Give It All Back
The world never seemed bigger
Than the summer of ’98
Living out in the suburbs
Planning my escape
I grew my hair to my shoulders
Formed a band with a couple of friends
And we called ourselves The Devils Playhouse
Influences like Bruce and the band

And we’d sing and play
Simple three chord rock and roll
And miles away
The other kids would just grow old
But we’re making our own way out
Yeah we’re making our own way out

Well we’d practice every week in my bedroom
While my parents were working in town
And one morning in our school assembly
Played a cover of “Don’t Let Me Down”
The performance was nervous and awkward

But the passion was real and profound
And the kids in the audience laughing
While the band just looked at the ground

But the victory
For the kids who believe in rock and roll
I know for me
That performance lives, it never grows old
But we’re making our own way out
Yeah we’re making our own way out

Well I’d give it all back just to do it again
Yeah I’d turn back time, be with my friends
Yeah I’d give it all back just to do it again
Turn back time, be with my friends
Yeah I’d give it all back just to do it again
Turn back time and be with my friends
Yeah I’d give it all back just to do it again
Turn back time, be with my friends
Tonight

DAVID LYNCH – Crazy Clown Time [CRÍTICA]

Cállese señor Lynch
David Lynch pasa del cine a la música con un álbum que respira las nieblas y sueños de su trabajo en el cine. La única pega es su voz, que sobra mucho y rellena poco.   
El ‘payaso loco’ entra con fuerza con Pinky’s Dream, donde Lynch introduce a la surcoreana Karen O, vocalista de los Yeah Yeah Yeahs, para dar voz y alma a este tema.
Tras un comienzo nada electrónico, entran bellezas futuristas como Good Day Today y el tema bucle Noah’s Ark, que recuerda al trip hop de Massive Attack.
Su voz chillona cumple la misión de inquietar al oyente, pero termina molestando en temas como ‘I Know’ o el característico surf oscuro de ‘Football Game’.
La exuberancia que siempre ha acompañado a los personajes femeninos de Lynch reaparece en los ritmos de ‘So Glad’, en la que mejor canta, ‘The Night Bell With Lightning’, ‘Movin’ On’ y el sombrío blues que le pone título al álbum: ‘Crazy Clown Time’.
Este LP resume en la imagen distorsionada de la boca de una mujer fumando un cigarrillo. David Lynch sigue creando cine, pero esta vez solo con música. 

Tracklist

1. Pinky’s Dream

2. Good Day Today

3. So Glad

4. Noah’s Ark

5. Football Game

6. I Know

7. Strange and Unproductive Thinking

8. The Night Bell With Lightning

9. Stone’s Gone Up

10. Crazy Clown Time

11. These Are My Friends

12. Speed Roadster

13. Movin’ On

14. She Rise Up

JOAN AS POLICE WOMAN – The Start of My Heart [TRADUCIDA]

Aprovecho para desearos las mejores noches de este año que acaba, de manera que recordéis este 2011 como un buen año. Os propongo ver y escuchar una canción del segundo disco de Joan As Police Woman para celebrar que he terminado de traducir ese mismo CD, To Survive.

Muchos dicen que la canción habla de Jeff Buckley por algunas referencias como que la calle Rivington es por donde él solía actuar y que algunos amigos suyos se referían a su voz como ‘las luces del norte’. Yo me quedo con que es una buena canción con un tempo que obliga a escucharla con calma, sin prisas, sin ruidos y en solitario como la propia Joan Wasser en un vídeo simple pero bello.

Felices fiestas y recordar, “el silencio no consigue nada“, así que no permitáis que la música deje de sonar en ningún momento, sobre todo a la hora de cortar turrón.

El Comienzo de mi Corazón
Tú me cambiaste
Me encadenaste
Y me enseñaste
Que el daño que había hecho
(El daño que había hecho)
Podía mostrarme el camino
Hacia mi corazón
Canta, mi amor
Porque he estado aquí antes
Y el silencio
No consigue nada
(No, no consigue nada)
Aprendí esto
De camino a mi corazón
Fue contigo
Rivington, intenso septiembre
Cogimos el camino largo
Y tu mano
Me guió a casa
Como Orión
Despertaste mi corazón
Con tus luces del norte
Con tu canción
Sí, me asesinaste
Perro de origami
Me pregunto si lo harás otra vez
(Por favor, hazlo otra vez)
Te lo agradeceré
Desde lo más profundo de mi corazón
Te lo agradezco
Desde el comienzo de mi corazón

The Start of My Heart

You changed me
You chained me down and taught me
The damage I’ve done
(Damage I’ve done)
Can show me the way to my heart?
Sing, sing out my love
‘Cause I’ve been here before
And silence don’t get you a thing
(No, it don’t get you a thing)
I learned this on the way to my heart
It was with you Rivington deep
September we took the long way
And your hand led me home like Orion
You woke my heart with your northern lights
With your song
Yes you, you slay me origami dog
I wonder if you’ll do it again
(Please do it again)
I’ll thank you from the deep of my heart
I’ll thank you for the start of my heart

El Havre [CRÍTICA]

Fraternidad por Navidad
El director finlandés más afamado vuelve a Francia para filmar otra obra genial de tragicomedia social con un protagonista estupendo.
La historia se desarrolla en una ciudad costera, habla sobre pobreza, inmigración y trabajo pero no, no es otro Los Lunes al Sol. Es un cuento de poética comedia gris con un toque irreal que huye del drama atragantado y cuenta la vida de un limpiabotas que se encuentra con un chico africano que huye de las autoridades en El Havre.
Aki Kaurismäki tiene un sello personal en su cine social. Su última producción es cine de autor, y eso se nota en la manera de iluminar a sus personajes, controlar los tempos de la cinta, limpiar las heridas provocadas por la tragedia mundana y sacar una sonrisa en las situaciones más difíciles.
El protagonista de El Havre es un bohemio retirado con una labia similar al gran Groucho Marx, con quien comparte apellido. El actor André Wilms abruma con su porte castigado, cigarro en mano y corazón ardiente. No siempre un actor europeo sabe lucir las canas tan bien tras casi media treintena de largometrajes.
El resto del elenco son, además de piezas clave en el argumento con una personalidad muy definida, personajes de una villa con sus rarezas y momentos que les hacen característicos. El frutero, la panadera o la camarera son personas del barrio que fácilmente podemos encontrarnos nada más salir a la calle, pero es su fraternidad y cordialidad las que hacen imposible su olvido.
Son los grandes héroes sociales a los que Kaurismäki les ha puesto una capa para rescatar la esperanza en un mundo en el que lo humano es abofeteado y ensordecido en la cada vez más amplia multitud. No es cine crítico, si no esperanzador. Un cuento navideño a la finlandesa contado en El Havre: Un lugar de paso, llegada y salida.

Estreno el próximo miércoles 28 de diciembre.

RED HOT CHILI PEPPERS, Palacio de los Deportes de Madrid, 17.12.11 [CRÓNICA]

“Jódete Flea”
Los Chili Peppers cierran en Madrid una gira europea de profunda elaboración musical en la que el mejor bajista del mundo fue el hombre del partido.  
El número de pulsaciones que ejecuta Flea en cada uno de sus conciertos es digno de un estudio científico, pero es que lo de anoche se salió de la vía láctea. Michael Peter Balzary, apodado ‘Flea’, no es un humano, es un dibujo animado.
Junto a la impecable percusión de Chad Smith y el brasileño Mauro Refosco, Flea marcaba el ritmo de una exhibición musical que empezaba con el serpenteante bajo del último single de la banda: ‘Monarchy of Roses’. Ese tempo que marcaron desde un principio consistía en economizar la velocidad de sus temas y colocar isletas de calma para que el setlist no se pasase de frenético y exhausto.
I’m With You es una gira muy bien preparada. Esto se vio en las ‘improvisaciones preparadas’ o podemos llamarlas simplemente ‘jams’ que sirvieron para introducir temas como ‘Can’t Stop’, ‘Universally Speaking’ y ‘Californication’.
La puesta en escena fue espectacular, pasando de un pillo minimalismo en las luces y pantallas al florecer de una ingeniería impresionante de luces, luz y sonido. Esto suele ser parte del ‘show’, pero es que en este concierto merecen un sobresaliente el recurso de vídeos, movimientos de los paneles y la coordinación de sonido y escenario.
Como suele ser habitual, los Red Hot dieron una actuación positiva en la que brillaron especialmente temas como la oda a la imaginación, ‘Charlie’, la energética ‘Look Around’ extraída de su último disco y la exuberante y divertida ‘Me & My Friends’, que fue introducida cómicamente por Anthony Kiedis y Flea como una canción “tranquila para los niños”.
La gran sorpresa en el listado de temas fue ‘Breaking the Girl’, una balada rock de carretera setentera que rescataron del disco que les catapultó al reconocimiento mundial: Blood Sugar Sex Magik. Entre los grandes olvidados se encuentran sus discos de los 80, de los que agarraron la versión de Stevie Wonder convertida en himno ‘Higher Ground’ y la breve y funky ‘F.U.’, extraída del disco de rarezas Out in L.A. que Kiedis dedicó al bajista: “Quiero dedicar esta canción a Flea, es un momento único en el que no quiero que nadie interfiera”, y cuya letra repite ‘fuck you’ unas nueve veces.
Solamente su compañero de batallas puede decirle a su majestad del bajo ‘jódete’ aunque sea de manera irónica. Nosotros podríamos decirle ‘jódeme’ y lo hará con gusto. Flea te vuelve loco como él mismo. Cada pulsación de sus dedos es un chute de adrenalina, de dedicación al rock durante casi treinta años para convertirse en el número uno y encima mantener la humildad. “Es jodidamente asombroso estar en los Red Hot Chili Peppers, es genial estar en algo en lo que realmente crees”, decía al poco de empezar su actuación para finalmente despedirse del palacio de los deportes agradeciendo todo el apoyo que el público madrileño les ha prestado siempre.
Generaciones y generaciones siguen persiguiendo la estrella Red Hot. Personalmente, habiéndoles visto durante siete giras diferentes, es increíble ver como siempre hay un público adolescente seguido de las anteriores generaciones que se engancharon al mejor rock de una banda que crea leyenda, emana carisma y ofrece siempre un gran espectáculo de música sacándose del bolsillo un catálogo tan amplio de temas como heterogéneos que tienen que descartar discos enteros para no sobrecargar sus setlists.
Anthony Kiedis sonreía como nunca a su público y terminó con un sujetador atado al cuello que desde el público lanzaron al nuevo guitarrista Josh Klinghoffer. Éste, el que más tapadito iba pero no el que menos se movía, supo dar la talla aunque no se dejó de echar de menos al mejor guitarrista de las últimas décadas, John Frusiciante, en riffs como el final de ‘Dani California’ o en la electricidad de temas como ‘Give it Away’. 
La orgía musical terminó con un superjam de unos siete minutos tras el cual solamente podían pasar dos cosas: Que a Flea se le cayeran los dedos al suelo y los brazos de Chad salieran despedidos al público o que por consecuencia de la energía cinética cambiara el rumbo del planeta Tierra.
En el adiós, Flea movía sus manos y dedos en señal de despedida y Chad lanzaba baquetas y púas al público. Una noche más nuestro globo terráqueo pareció acelerar su ritmo para encontrarse con la estrella que simboliza la dinámica y superviviente carrera de los Red Hot Chili Peppers.
Sala 3.5. El Palacio de los Deportes es un buen lugar para conciertos, aunque para los temas del concierto que no estaban hechos para el formato ‘estadio’ se notaban algo las cadencias de la acústica.
Público 2.5. La historia ha demostrado finalmente que la droga y el rock no son amigos del alma. Hubo gente que aún no entiende esto. Dejar las drogas y enteraos del maldito concierto.
Teloneros 2.5. FOALS: Grupo ‘indie’ del montón que se conforman con llegar a alguna lista de la NME. 
Setlist
1. Monarchy of Roses

2. Can’t Stop
3. Charlie
4. Scar Tissue
5. Look Around
6. Throw Away Your Television
7. Universally Speaking
8. Me & My Friends
9. Breaking The Girl
10. The Adventures of Rain Dance Maggie
11. F.U.
12. Higher Ground
13. Under the Bridge
14. Factory of Faith
15. Californication
16. By the Way
—–
17. Chad & Mauro Jam
18. Dani California
19. Meet Me at the Corner
20. Give It Away
21. Final Jam

El Futuro [CRÍTICA]

El gato, la pareja y el tiempo 
Miranda July vuelve al cine seis años después para firmar otra gran obra personal, profunda, ‘indie’, descarada y original en la que vuelve a hacer de sí misma.
Las relaciones entre los seres humanos es un tema atractivo y preocupante para la directora de El Futuro. Es algo que se ve reflejado en sus cortos, su literatura y en sus dos largometrajes.
A diferencia de su predecesora, Tú, Yo y Todos los Demás (2005), Miranda July se pone en frente a un hombre muy parecido a su protagonista. En su primer film retrataba la dificultad de lograr una relación y en éste cómo engrasar la rueda que hace que una pareja siga bailando junta sobre el concepto de ‘pareja’.
Algo rompe esa rutina de dos treintañeros que viven juntos e infelices con sus trabajos: La adopción de un gato. Como si de un bebé se tratase, Sophie (Miranda July) y Jason (Hamish Linklater) se preparan durante un mes antes de recibir a un animal herido que necesita cuidados intensivos.
A partir de ese momento, los dos experimentan una etapa de crisis y bloqueo de la que no saben como salir mientras que el gato narra la eterna espera de la llegada de sus dueños. Nunca antes July había utilizado el lenguaje abstracto, surrealista y metafórico en la gran pantalla, y se le da de escándalo. Encuentra en esta vía la mejor manera de expresar sentimientos y ofrece tremendas escenas que marcan una obra única y auténtica.
La relación de pareja treintañera en la sociedad actual: Por dentro, por fuera, conectados y desconectados. La bohemia artista americana revela aquí su superpoder: La creatividad. July es una artista con mayúsculas, que vive y muere a diario por el arte, pero que nunca olvida comunicarse con el público. En su nueva obra lo vuelve a hacer y se entierra viva en los devenires de la vida y el tiempo en el terreno más sustancial

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LISA HANNIGAN – Passenger [CRÍTRICA]

Lejos de casa por Navidad
Número 1 en Irlanda, el segundo trabajo de Hannigan afirma su independencia con un conjunto de canciones cálidas, viajeras y soñadoras.
Cierto es que esta mujer le debe mucho a Damien Rice en su carrera al éxito. Es la ausencia también del irlandés la que hace que la música de ella sea la medicina perfecta contra el mono que provoca la falta de discos de él.
Eso no quita que Hannigan no mire hacia delante y logre cada vez más alejarse de la foto con el que fue su compañero musical. Igual que él se busca a otras (la última fue la actriz Melanie Laurent con la que hizo un par de canciones) ella mete en esta ocasión a un cantante masculino, el norteamericano ganador de un Grammy Ray LaMontagne en la sentida ‘O Sleep’.
La irlandesa empieza con fuerza con ‘Home‘, la que desde el primer segundo entra acompañada de piano, batería, vientos y cuerdas. Así despega el avión de Passenger. En el trayecto le esperan las tempestades de ‘Knots’ y los juegos de ‘What’ll I Do’, para cuando llegue a su destino disfrutar de una tarde de chimenea con ‘Paper House’, soñar despierto con ‘Little Bird’, meriendas en el jardín de ‘Passenger’ y finalmente cerrar un día idílico con ‘Safe Travels, (Don’t Die)’.
A pesar del colorido y de los temas animados, el primer disco de la artista contenía más lágrima que este segundo álbum. Pero la chica no puede evitar despedirse con pena en ‘Nowhere To Go’, una pesadumbre obligada en una tirada de temas de alguien que sabe conmover con su música.
Para los que se van de casa por Navidad, éste es vuestro disco. Pero si viajas con Lisa Hannigan, debes tener en cuenta que sus sonidos tatuarán todas las sensaciones amargas y positivas en un mismo trazo inolvidable, capaz de soportar las heladas de otoño e invierno.
Track list


1. Home

2. A Sail

3. Knots

4. What’ll I Do

5. O Sleep

6. Paper House

7. Little Bird

8. Passenger

9. Safe Travels (Don’t Die)

10. Nowhere to Go